Descúbrete y descubre un nuevo mundo

Hoy en día es muy difícil encontrar en las calles a personas hablando de temas trascendentales como ética, moral y valores. La tiranía de lo urgente nos ha llevado a un nivel conversacional muy bajo, donde el tema del día es donde compro harina pan o simplemente cómo hago para encontrar los alimentos que llevaré a casa.

Nuestra crisis económica y social no escapa a similitudes en la Edad Media o en el Renacimiento, aún en la Edad Antigua, muchos imperios fueron afectados por crisis de alimentos, sin embargo ninguna de esas civilizaciones dejó de crecer, no dejaron de aprender, de cuestionarse y pensar en el futuro.

La crisis de nuestra nación no puede permear nuestro intelecto y mucho menos nuestra capacidad de aprender cada día.

Debemos rehusarnos a una vaga repetición de conductas e ideales ancestrales equivocados, que la misma historia se ha encargado de desechar debido a su ineficacia y poca aplicabilidad.

Erich Fromm afirmaba que la vida del hombre no puede «ser vivida» repitiendo los patrones de su especie; es él mismo —cada uno— quien debe vivir. El hombre es el único animal que puede estar fastidiado, que puede estar disgustado, que puede sentirse expulsado del paraíso. Cada uno debe decidir qué hacer con su libertad y su manera de vivir.

El ser humano es cambiante, es cómodo, su libertad le ha hecho tomar decisiones en mayoría erradas, debido a una falsa creencia de “Bienestar”, por lo que deciden no trabajar, no esforzarse, no bañarse y hasta no superarse.

Con los hombres nunca puede uno estar seguro del todo, mientras que con los animales o con otros seres naturales sí. Por mucha programación biológica o cultural que tengamos, los hombres siempre podemos optar finalmente por algo que no esté en el programa (al menos, que no esté del todo). Podemos decir “sí” o “no”, quiero o no quiero. Por muy acorralados que nos veamos por las circunstancias, nunca tenemos un solo camino a seguir sino varios.

Es por esta razón que no debemos dejar de aprender, no podemos dejar de crecer, basados en una falsa idea de libertad o bienestar, es imperativo dar un paso al frente y decidir crecer aún mucho más por nuestros hijos y nuestras próximas generaciones.

Como Arundhati Roy, debemos levantar nuestra voz en temas trascendentales, que no solo defiendan nuestro género y nuestra especie, sino que luchen contra temas peligrosos de una nación como la corrupción y la falta de moral.

Debemos comenzar a leer, escribir o simplemente hablar en las colas y en todo lugar sobre una nueva cultura social, poner nuevos temas en el tapete que nos permita reflexionar más allá de la inmediatez en la que hemos sido sometidos, consciente o inconscientemente y desde allí dar un grito desesperado de un cambio que va más allá del tema político, que deja a un lado lo que tenemos que hacer y entra más a la persona que debemos ser.

En imperativo cambiar en nuestra nación; no lo que hacemos, sino lo que somos.

Resistirse a seguir a las masas es generar ideas, no caminar en una misma dirección es leer y estudiar para generar modelos de cambio, no podemos dejar que otros grandes pensadores y opinadores nos digan cuál es el camino que debemos seguir, es necesario formar nuestro propio criterio basado desde el conocimiento histórico y no desde una vaga perspectiva de mi propia realidad.

Hoy te animo a escribir una nueva línea en la historia de nuestra nación, hoy te invito a ser parte del texto de vida que leerán nuestros hijos, en donde tus ideas serán fundamentales y trascendentales en el desarrollo de nuestra nación.

Hoy comienza a leer, hoy comienza a escribir, o simplemente habla de cosas interesantes en la cola, más allá de la vaga política, habla de modelos educativos, habla de teorías del comportamiento, habla de los cambios climáticos, habla de cualquier cosa menos de lo que quieren que hablemos.

Nuestra nación será transformada cuando cambiemos nuestro modelo educativo.

Juntos podemos fundar la universidad de la vida, aquella que nos ha enseñado desde de niños, pero que ahora puede transformarnos en un hombre nuevo, con nuevos ideales, y manteniendo nuestra moral y principios intactos.

No se puede construir una sociedad basada en mi propia libertad, en donde empaño el desempeño del otro, y sin importar las consecuencias, lucho ciegamente por unos ideales que no fueron descubiertos, sino impuestos, sea caminando a la derecha o la izquierda, cada quien es libre por cual acera quiera caminar y cuando puede cruzar la calle para abrazar a quién ama.

Hay un mundo por descubrir, nuevas teorías educativas, económicas, científicas y sociales, esperando que alguien como tú las encuentre.

Pablo lo habla a los Corintios de una manera más clara: “Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en el corazón de ningún hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman”… Es tiempo de buscarlas.

Tu amigo,

@norbeyrodriguez



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