Deshazte de los pensamientos chatarra

En nuestro accionar diario, muchos de nosotros no tenemos el cuidado necesario cuando damos rienda suelta a la maquinita de los pensamientos, es decir, hay momentos en los que no somos capaces de gestionar conscientemente lo que pensamos. Sobre todo, ante situaciones de estrés o que nos producen cierto malestar o inconformidad.

Por ejemplo, ante los cambios en el entorno, hay personas que sostienen que todo lo que ocurre es muy malo o terrible y comienzan a generar pensamientos negativos, pesimistas e incluso, autoflagelantes. Por ello atentan duramente cualquier propuesta o iniciativa con la que se topen. Puede suceder que en mercados venidos a menos o en situaciones de crisis, existan aquellos que critican a las personas que toman la decisión de emprender nuevos negocios o iniciativas comerciales. Te pueden decir cosas como:

“Si a la empresa XYZ le está yendo mal ¿cómo será contigo?”. Insinuando que si a una persona o empresa le va mal, lo más lógico, para ellos, es que a ti también te vaya mal.

Otro ejemplo puede ser cuando das la noticia de que te vas a casar, nunca falta aquel que te dice que casarse es lo peor que puedes hacer y que el mejor consejo que te puede dar es que no lo hagas. ¡Dios! Qué manía de querer endosarle nuestras propias desgracias y miserias a los demás.

Estoy plenamente seguro de que todas esas opiniones y consejos son generados por una gran máquina de pensamientos chatarra que salen profusamente a través del emisor, sin que exista tan siquiera, un tamiz que le permita filtrar alguno que otro.

Quizá por desconocimiento de los impactos que estos pueden tener en los demás o, en un modo más perverso, es posible que existan personas que lo hagan por puro placer.

En vista de ello, si los emisores no gestionan sus propios pensamientos chatarra, nos toca a cada uno de nosotros hacernos cargo de las cosas a las que debemos hacerles caso y a las que no.

Si tienes dudas te menciono algunas de las principales características del pensamiento chatarra y las preguntas que te debes hacer al escucharlos:

1. Son verdaderamente inútiles, no nos sirven para nada si no traen aparejado ningún tipo de aprendizaje positivo. Puedes preguntarte: ¿qué puedo hacer con esta información?

2. Son mezquinos. Solo sirven para alimentar los miedos al fracaso o al qué dirán. La mayoría de ellos buscan paralizarte para que no hagas lo que deseas. Pregúntate: ¿para qué me sirve esto que me están diciendo?

3. Es un pensamiento válido únicamente para quien lo emite no para quien lo recibe. Pregúntate: ¿la experiencia de esta persona se parece a la mía?

4. Todo pensamiento chatarra puede ser rechazado, ninguna persona puede delinear lo que pasará en la vida de otras personas. Está en ti la decisión de tomar ese regalo o sencillamente dejárselo a su dueño. Pregúntate: ¿deseo quedarme con este regalo?

5. Solo permean en mentes frágiles. Por ello debes fortalecerte, escuchando tu corazón e intuición. Pregúntate: ¿confío en mí o en esta persona?

Los pensamientos chatarra tienen en nuestra mente y en nuestra vida el mismo efecto que tienen los alimentos chatarra, nos hacen daño, limitan nuestra existencia y nos generan enfermedades, por eso debemos llevarlos a su mínima expresión.

Nuestros pensamientos inciden en nuestra corporalidad y en nuestra emocionalidad.

Para el organismo es completamente transparente si son positivos o son chatarra, el cuerpo los va a procesar de igual forma, transformando el primero en sensaciones y percepciones positivas y el segundo en negativas.

Te pregunto, ¿cómo estás gestionando tus pensamientos?, ¿qué tipo de pensamientos son los que gobiernan tu vida?, ¿qué haces cuando otros quieren regalarte sus pensamientos chatarra?

No desperdicies tu día y menos tu vida aceptando regalos que no te proporcionan ningún beneficio. Es tu decisión. Solo tú tienes el control de tu vida y puedes decidir cuál regalo recibes y cuál no.

¡Deshazte de los pensamientos chatarra!



Deja tus comentarios aquí: