Desintoxicándome con yoga

Desintoxicándome con yoga

La desintoxicación es un proceso natural e involuntario del cuerpo humano, como lo es respirar o pensar, debido a que nos encontramos en constante intoxicación, a través de todo lo que perciben nuestros  sentidos; lo que comemos, tocamos, respiramos, incluso lo que escuchamos, vemos y sentimos nos llena de toxinas de todo tipo.

Hace algún tiempo decidí comenzar a estudiar el tema más a fondo y a experimentar distintos métodos de desintoxicación a través de la alimentación, Yoga y Ayurveda. Los resultados fueron inmediatos. Pasadas 2 semanas comencé a despertarme con mucha más energía, había desaparecido la sensación de cansancio y pesadez, estaba más contenta y hasta había bajado unos kilitos de más secuela de mi último embarazo. Y claro, ¿Cómo no me iba a sentir mejor? Si como dice la Nutricionista y Chef Holística Karina Velasco: “Cada persona tiene acumulado en su cuerpo de 2  a 5 kilos de toxinas, y requerimos el 80% de nuestra energía para el proceso de desintoxicación”.

Y ahora se preguntarán ¿y qué fue lo que hiciste para desintoxicarte?

Bueno, el primer paso fue reconocer mis fuentes de intoxicación y evitarlas: los “malos hábitos”,  en mi caso alimenticios y respiratorios, exceso de estrés, pensamientos y emociones negativas. Según el caso se les puede sumar factores aún peores como el cigarrillo y el alcohol, una vida sedentaria y hasta la contaminación ambiental.

El segundo paso y el más importante fue enfocar mi rutina de Yoga por un tiempo en posturas específicas para eliminar toxinas, prolongando la permanencia en estas posturas y por último cambiando mi  alimentación. Acá les explico como a través de la práctica de Yoga se ayuda al proceso de desintoxicación:

Las toxinas se  van acumulando en el cuerpo y con el tiempo producen enfermedades, incluso células cancerígenas. Toda emoción negativa como el estrés, la rabia y tristeza crean impresiones en la fascia muscular, por lo cual podemos sentir dolencias en algunas partes de nuestro cuerpo, en forma de espasmos musculares y en otros casos enfermedades más complejas.

En las áreas del cuerpo donde se encuentran reflejadas estas emociones, se crea un nudo energético llamado GRANTI que enlentece el paso de energía y el flujo sanguíneo; haciendo que llegue poco óxigeno a las células, dificultando la absorción de nutrientes y la eliminación de desechos celulares.

Las asanas de Yoga junto con la respiración Ujjaji (modo específico de respirar durante la práctica), activan el flujo de energía en una zona específica del cuerpo, eliminando el Granti, liberándonos de la emoción y permitiendo que las células descarten acido láctico, dióxido de carbono, y demás toxinas, dejando espacio para recibir los nutrientes necesarios.

Con las posturas hacia delante como Padagustasana, Parshvotanasana, Paschimattanasa, Marichasana, y todo tipo de torsiones, se logra estimular el sistema digestivo, respiratorio, circulatorio y linfático, generando los siguientes efectos desintoxicantes en nuestro cuerpo siempre y cuando estén acompañadas de la respiración Ujjaji:

  • se masajean los órganos responsables de la eliminación de desechos como por ejemplo la piel, estómago, riñones, hígado,  intestinos, entre otros.
  • produce calor interno, aumenta la sudoración y por ende la eliminación de toxinas a través del sudor.
  • Aumentan los niveles de oxigeno en la sangre.
  • Previene la formación de células cancerígenas.
  • Mejora la digestión.

Al trabajar Posturas y contraposturas como el triángulo y triángulo invertido, utthita y parvitta parshvakonasas, posturas hacia atrás como el camello, puente, purvotanasana, o el bote; se eliminan los fluídos linfáticos acumulados en los tejidos más profundos y extremidades del cuerpo difíciles de estimular y al comprimir los tejidos se facilita la absorción de nutrientes. Este mismo efecto se logra con torsiones. Lo ideal es prolongar la permanencia en estas posturas, manteniéndolas durante 7 o 10 respiraciones cada una.



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