Desmitificando la zurdera

Desmitificando la zurdera

Tenemos la costumbre de decir que la persona zurda es aquella que escribe con la mano izquierda, sin embargo, esta es sólo una convención, un acuerdo de observación que no cumple con la verificabilidad científica necesaria para su afirmación.

Atento a este parámetro de definición de la zurdera se cree que tan solo el 10 % de la población mundial es zurda, sin embargo, el criterio más acertado para determinar la lateralidad biológica no es la mano predominante (hábil).

Según los descubrimientos del Dr. Hamer, quien consideró la fundamental relevancia de conocer la lateralidad biológica para la aplicación diagnóstica de sus 5 Leyes Biológicas (Nueva Medicina Germánica), la verificación más precisa es la del “test del aplauso”. De esta manera (tal como vemos en la imagen) la mano que se apoya en el aplauso por encima es la que determina la lateralidad biológica. Así un zurdo aplaude golpeando con su mano izquierda sobre la derecha.

Así es posible que muchas personas consideradas diestras por la mano con la que escriben, sean realmente zurdas (cómo es mi caso) y muchos considerados zurdos por escribir con la mano izquierda sean, en verdad, diestros biológicamente.

¿Por qué se puede ser zurdo y escribir con la derecha? Una de las posibilidades es que te obliguen a escribir con la derecha por ignorancia de los educadores. En mi caso, en un colegio religioso y durante las clases de caligrafía, recuerdo al cura Sabino caminar entre los pupitres con su regla de madera y hacerme tronar los nudillos para “educarme” y así encajar en “la normalidad” …

Otra posibilidad es un bloqueo de la motricidad fina de la mano izquierda (dominante en el zurdo) por ser gritado o retado (generalmente por los padres) cuando se está haciendo alguna tarea manual. Recuerdo, mientras trabajaba en el campo con mi padre y arreglábamos alguna maquinaria con herramientas, estar aflojando una turca bajo la mirada expectante de exigencia de mi padre a la espera de un reto (¡qué estás haciendo! ¡así no! ¡Deja que lo hago yo, salí!) Así mi mano hábil (la izquierda) fue bloqueada en su motricidad (sensibilidad motora fina) ante mi percepción emotiva de “no ser suficientemente hábil con las manos” a los ojos de mi padre.

Por otra parte, ser zurdo tiene un sentido especial en relación al comportamiento dentro de la manada (grupo de pertenencia – familia) y en relación al territorio, tanto para hombre como para mujeres (machos y hembras en términos biológicos). Tanto es así que la lateralidad biológica es esencial para la conservación de la manada y la gestión cerebral de los componentes hormonales es diferente si se es diestro que zurdo.

Digamos que para los machos zurdos existe una única modalidad perceptiva en relación al territorio (la masculina) y son considerados “de reserva” en la naturaleza. Generalmente no se someten al macho alfa, puesto que no se deprimen hormonalmente (reducción de testosterona) en el grupo, sino más bien se mantienen como potencial jefe en caso de peligro de la manada (sustitución por pérdida del macho alfa). Se dice del zurdo como “doblemente masculino” en relación a que no es deprimido hormonalmente por el alfa (no derrotado).

En el campo de mis padres hay cuatro perros machos, tres de ellos diestros, entre los que está Buddy, el alfa de la manada, que casualmente es el más viejo. Los otros dos diestros están “sometidos y deprimidos hormonalmente” ante el alfa (no lo enfrentan). Sin embargo, Jack es zurdo (se puede verificar pidiendo su pata y te da la izquierda, o llamándolo desde atrás cuando está comiendo, y gira hacia el lado izquierdo) y generalmente tiene fuertes peleas con el macho alfa (porque no está deprimido hormonalmente). También puede verse que no está nunca junto a los otros tres, más bien siempre solo (aunque es parte de la manada).

La mujer zurda es también de reserva en el grupo, configurando así una única vía de percepción biológica (la femenina) y así poder garantizar la preservación de la manada en caso de emergencia. Por ejemplo, una mujer diestra, luego de un conflicto biológico de frustración con el macho bloquea su ciclo menstrual (amenorrea), en cambio una zurda reacciona ante la misma percepción de manera contraria, manteniendo intacta su función reproductiva para el mantenimiento de la manada.

Otra característica notoria de los zurdos es que son, más bien colaborativos, buscan alianzas estratégicas, necesitan trabajar en grupos, pero siempre manteniendo su independencia y autonomía (soledad dentro de la multitud). Dos machos diestros se darían la mano con el impulso biológico de fondo del tipo “veamos quién es el más fuerte”. Un zurdo daría la mano con el sentido biológico de “veamos si estás de mi lado”.

Se sabe también que la integración entre hemisferios cerebrales es más dinámica y con mayor cantidad de interconexiones en los zurdos, por ello son más hábiles con el lenguaje, las comunicaciones y, se dice, “más inteligentes” (en verdad utilizan el cerebro de modo más integrado”).

En relación al comportamiento y a la forma de percibir, sin duda existen muchas diferencias en la configuración del territorio y en el rol dentro del grupo. Podría decirse que los zurdos y las zurdas “poseen menos limitaciones” en relación a las fronteras o límites de hasta dónde pueden llegar. También que son más “atractivos para el sexo opuesto”, aunque los hombres zurdos no suelen ser buenos “protectores (demostrativos afectivamente) con su hembra” porque su pulsión original no es de “fecundar a todas” o de “defender el territorio”. Igualmente, las mujeres zurdas suelen ser muy atractivas, aunque también de reserva y, por tanto, muy autónomas, independientes y con escasa necesidad de protección del macho. (uffff, hay mucho más para decir).

Claro que hablamos de tendencias o casos en los que mayormente se manifiesta así, pero no se trata de una generalización de ninguna manera. Deberá verse en cada caso particular que otros factores han influido en la determinación y configuración de la modalidad perceptiva.

A la luz de las leyes biológicas descubiertas por el Dr. Hamer la lateralidad es de vital importancia para saber la modalidad perceptiva (cómo se percibe emotivamente una situación de conflicto), para saber qué área cerebral está implicada, qué órgano responde a la necesidad de adaptación y, muy importante, en relación a quién (vínculos pares o materno/filiales) estoy experimentando un programa biológico de supervivencia.

Hay muchos datos científicos más que decir sobre este tema, pero no me extenderé hoy…

¿Y vos pensabas que ser zurdo tenía que ver con la mano que escribís? En realidad, ni siquiera tiene que ver con ello…



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