Despierta a tu realidad energética para construir tu vida ideal

Este es uno de los momentos más fascinante de la historia de la humanidad. Por primera vez la ciencia y la espiritualidad se unen para explicar el funcionamiento del Universo

Hasta el siglo pasado la física se basaba en los principios newtonianos de la realidad tridimensional: solo aquello que era tangible, visible por el ojo humano común era motivo de estudios científicos.

Todo está hecho de energía

En el siglo pasado renombrados físicos, en su búsqueda para encontrar una explicación al origen del Universo, hicieron una serie de descubrimientos interesantes que hicieron tambalearse a todos los postulados anteriores: todo lo que existe, absolutamente todo, por muy sólido que nos parezca, en realidad está formado únicamente de energía. Lo que diferencia a una roca sólida de un arcoíris es únicamente la frecuencia con la que vibran estas partículas de luz, su velocidad.

De este modo si mirásemos nuestro cuerpo con un potentísimo microscopio solo veríamos una masa de energía vibratoria, nada sólido ni compacto.

Los estudiosos de la física cuántica han demostrado que el vacío no existe. El llamado vacío está en realidad lleno de fotones, de luz, energía. El hecho de que no lo veamos con nuestros ojos no quiere decir que no esté ahí. Existe una energía sutil de la que todos estamos formados e interconectados

Todo en este mundo es energía interconectada

Pero quizás el descubrimiento más relevante y el que más nos concierne aquí es el siguiente: Nuestros pensamientos y emociones dan forma a nuestra realidad.

Anteriormente, se creía que todo lo que sucedía era meramente casual, fortuito. Se creía y se hacía creer a la población que no teníamos ningún tipo de control o poder sobre nuestras circunstancias.

A finales del pasado siglo, se iniciaron una serie de experimentos en distintas instituciones todas ellas con la misma finalidad: estudiar la influencia de nuestras emociones en la materia. Los resultados han marcado un antes y un después en la evolución de la historia de la humanidad.

En unos experimentos llevados a cabo a finales del pasado siglo, se comprobó lo hasta entonces impensable: las emociones humanas tienen el poder de alterar incluso el ADN. Se extrajeron muestras de ADN en tubos de ensayo y se instruyeron a individuos a sentir emociones de una forma muy intensa. Los individuos se focalizaban en transmitir sus emociones intensas a las muestras de ADN. Los resultados demostraron que las muestras de ADN se enrollaban y desenrollaban según el tipo de emociones que el individuo estuviera sintiendo en ese momento.

La ley de la atracción

Por fin la física cuántica ha dado una explicación científica a una de las leyes más importantes de este Universo: La Ley de la Atracción.

Tú estás hecho, como todo lo que existe, únicamente de energía. Tus emociones hacen que esta energía vibre con una mayor o menor velocidad: las emociones dolorosas crean vibraciones lentas y las emociones alegres crean vibraciones muy veloces. Tu energía se ve afectada por tus emociones. Tu vibración determina tu realidad.

Cuando tu energía vibra con una baja frecuencia estás atrayendo más situaciones de la misma frecuencia baja, que te harán sentir de la misma manera: “MAL”.

Sin embargo, cuando tu energía vibra rápidamente estarás conectado con y atrayendo situaciones alegres, y beneficiosas para ti que te harán vibrar de alegría.

Las corrientes energéticas a las que nos conectamos

En la Realidad, tal y como yo la percibo, hay una infinidad de corrientes energéticas que coexisten y circulan incesantemente a nuestro alrededor. Esas corrientes van desde el nivel más luminoso, ligero y brillante hasta el más oscuro, denso y pesado.

A través de nuestras emociones nos vamos a “enchufar” a una u otra corriente y consecuentemente vamos a experimentar vivencias de ese nivel vibratorio. Así cuando sentimos emociones agradables nos estaremos “enchufando” a corrientes que nos van a permitir manifestar más situaciones agradables en nuestras vidas, mientras que las emociones que nos hacen sentir cualquier tipo de malestar, nos van a conectar a corrientes de un bajo nivel vibratorio y, de no elegir conscientemente re-orientar nuestros pensamientos, permaneceremos sumergidos en esa corriente y sus consecuentes experiencias desagradables.

Por decirlo de alguna manera es como si caminases por un escenario de Hollywood y pudieses escoger qué tipo de película quieres vivir: ¿Qué decorado escogerías: el de una película de terror, un drama, una comedia, o quizás una aventura?

Presta atención a tus emociones

Cada vez que sientas una emoción desagradable, no te quedes en ella sumergido y dejándote llevar por la inercia de tu ego. ¡Actúa! Haz algo para elevar la frecuencia vibratoria de esa emoción: lee un libro, date un paseo por la naturaleza, llama a una amiga, baila, canta, etc.

Recuerda: tus emociones son las que determinan tu vida. No te dejes llevar por la inercia de “sentirte mal”

  • Tus pensamientos y tus emociones crean tu realidad cotidiana.
  • Tu situación actual no es más que el resultado de tus pensamientos y emociones anteriores.
  • Tú tienes el poder de cambiar tu realidad, aquí y ahora



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