Destruye las creencias limitantes

Destruye las creencias limitantes

¿Cómo liberarse de las creencias limitantes? Esta es una interrogante que debemos hacernos en todo este proceso de crecer y de hacernos simplemente conscientes. Es, entre otras cosas, un proceso que conlleva destruir todo aquello que nos tiene atados a una realidad indeseada.

Las creencias limitantes son todos los pensamientos, paradigmas, realidades, que se convierten en una barrera que te impedirá desarrollar al pleno todas tus potencialidades. Este tipo de creencias se incrustan en el subconsciente, y aunque no son fáciles de identificar, tampoco son imposibles de erradicarlas por completo.

Destruir los pensamientos tóxicos es el primer paso para hacernos conscientes de nosotros mismos y de todo lo que vivimos. Las creencias limitantes logran influir negativamente en tus decisiones, actitudes, comportamiento y, por supuesto, las realidades. ¿Deseas seguir viviendo de esta manera?

Si crees que los errores son fatales y se deben evitar, siempre estarás con el temor de evitar ciertas experiencias solamente por el hecho de tener miedo a equivocarte. Recuerda que cada error, cada experiencia negativa son una fuente de aprendizaje y una oportunidad perfecta para lograr un verdadero cambio en tu vida.

Pero ojo, no debemos victimizarnos. Ten siempre presente que nuestra vida depende de nosotros, así como también, nuestros pensamientos, nuestras realidades, nuestros errores, y nuestras circunstancias. Por eso tú y solo tú debes tomar tus riendas y enfrentar esos pensamientos limitantes que no te dejan avanzar.

Un claro ejemplo de esto es que, si bien es cierto, muchas de nuestras creencias negativas se originan en la infancia, hay una gran parte que se va formando a partir de generalizaciones erróneas que vas haciendo a lo largo de tu vida adulta y de situaciones muy puntuales.

Cometes un error en tu trabajo, y esto en lugar de utilizarlo para aprender y avanzar, lo usas para sustentar creencias como “no soy bueno”, o peor aún, “no sirvo ni valgo para nada”. En este caso, una persona simplemente consciente lo ve como una oportunidad para esforzarse y mejorar sus habilidades.

Para alcanzar este nivel de conciencia hay que trabajar mucho en nosotros mismos; implica entender que los eventos que nos suceden no tienen connotaciones positivas o negativas, somos nosotros quienes le imprimimos nuestras creencias y le damos un carácter de aprendizaje o de victimizarse de acuerdo con nuestras expectativas, sentimientos y de las experiencias de vida que hayamos tenido.

Empieza por preguntarte sobre las experiencias que han marcado tu vida. Haz un repaso de todo aquello que crees bueno y de todo aquello que crees malo e intenta brindar un nuevo significado a todas estas experiencias que podrían haber generado o sostenido una creencia limitante.

Desvela todos esos significados, indaga sobre sus orígenes y poco a poco intenta comprender cómo limitan tu vida. Asume paso a paso una perspectiva más objetiva de cada una de esas experiencias, y empezarás a cambiar las afirmaciones irracionales y limitantes por otras que realmente potenciarán tu desarrollo, bienestar y tu conciencia.

Lograr ser simplemente consciente es destruir las creencias limitantes. Toma el tiempo que sea necesario, no hay apuros, este proceso puede tardar un poco, pero una vez que lo hayas logrado, comenzarás a ver la realidad de una manera adecuada.

Imagen de Sasin Tipchai en Pixabay



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