Dime cómo practicas yoga y te diré quién eres

La practica de Yoga por el contrario de lo que se piensa nos somete a ciertos niveles de estrés físico y psicológico, enseñándonos a mantener un estado de paz interior aún cuando nos encontramos bajo presión.

Cada postura se convierte en un reto. Al entrar, mantener y salir de cada una de ellas, reaccionamos como lo hacemos ante cualquier evento en nuestra vida, dependiendo de lo incómoda o fácil que se nos haga. Es así como nuestro mat de Yoga se convierte en un espejo y a medida que avanzamos en la práctica nos percatamos de cómo es nuestra reacción ante el dolor, estrés, presión, éxito, cansancio, ente otros.

En mi caso siempre me han costado mucho las paradas de manos y de cabeza, más allá de tener la condición física para lograr esas posturas, existía un factor psicológico, la sola idea de tener que despegar los pies del piso me generaba un miedo que me paralizaba y prefería ni siquiera intentar hacerlo. Gracias a esa experiencia con mi práctica pude darme cuenta que no era más que un reflejo de mi miedo a no tener una base económica estable, miedo a perder todo y quedarme en el aire. En el caso de otras personas puede representar el miedo a caer. Es así como tu práctica te habla.

En la practica de asanas (posturas de yoga) cultivamos el balance y la moderación al aplicar fuerza y flexibilidad a la vez, evitando la hiperextensión de las articulaciones y su opuesto la rigidez, ya que el exceso de cualquiera de las dos podría lesionarnos. La idea es poder fluir con la postura llegando al punto máximo de flexibilidad que nuestro cuerpo nos permita sin llegar a sentir dolor y aplicar fuerza a través de la contracción muscular para no hiperextender las articulaciones involucradas. Siempre recordando que lo importante no es las posturas que puedas hacer o como las hagas, sino el efecto que tiene la practica en ti como persona.

Un ejercicio práctico es mantenerse en posturas como guerreo II por 5 minutos, la cantidad de emociones y pensamientos que experimentas estando en la postura por ese tiempo es impresionante, descubres como  quieres exigirte más y más y no soltar la postura a pesar de que no puedas sostenerla o puedes querer soltar y abandonar la postura por el cansancio, entre otras cosas. Lo que si te puedo asegurar es que vas a descubrir mucho sobre tu modo de reaccionar.

El aprender a responder y no a reaccionar impulsivamente del modo en que estamos acostumbrados hacerlo como mecanismo de defensa ante las situaciones de estrés es otro de los objetivos de la práctica de Yoga. Por lo general las personas de carácter muy rígido, no son de cuerpos muy flexibles, tienden a reaccionar aplicando mucha fuerza, y deben aprender a soltar y fluir un poco más. Quienes por el contrario son muy flexibles, son personas que se dejan llevar por la vida, necesitan aprender a poner limites y tienden a reaccionar huyendo de las situaciones que le incomodan o se le hacen difíciles.

Llevándolo al Mat de Yoga, podemos luchar con las Asanas, forzando nuestro cuerpo más allá de lo que puede dar o tender a huir saliendo de la postura antes de tiempo o evitando hacer las que nos inspiran miedo. Lo ideal es permanecer en la postura y a través de la respiración enfocarse en abrir espacio entre el estimulo y la reacción, experimentar la postura y analizar qué es posible para ti desde allí, ahora que decidiste permanecer en ella sin reaccionar, qué posibilidades ves ahora de hacer las cosas de un modo diferente a como estas acostumbrado y decidir responder desde ese nuevo enfoque.

La diferencia entre reaccionar y responder en cualquier situación de nuestra vida pueden ser sólo 3 respiraciones profundas.



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