Dios es la mente con la que veo

Habrás visto alguna vez a alguien diciendo “Estamos hechos a imagen y semejanza de DIOS”. ¿Qué es lo que realmente esto significa?, no significa que DIOS es un señor de larga barba blanca, sentado en un trono esperando que nos equivoquemos para castigarnos. Podemos decir, que de algún modo nos hizo parecidos a él, mas no que nos vemos como él, ¡no es tan alocada la idea sobre todo si creemos con tanta convicción que somos sus hijos!

Entonces, ¿a qué semejanza se hace referencia? Siendo que Dios-Padre es el creador de todo lo creado y Dios–Hijo es enviado para enseñarnos establecer el reino de Dios sobre esa creación, ¿cómo podemos ser semejantes a ellos?, porque así como el padre y el hijo, nosotros somos creadores universales. ¿Quién yo?, ¿creador universal?, si tú, yo, nosotros, ellos, somos todos creadores de la realidad que vivimos. Todos tenemos experiencias en las cuales sentimos que algo debemos mejorar, que algo no está sucediendo como quisiéramos.

Pues, esa realidad que vivimos es la que como creadores hemos generado. ¡He allí la semejanza de nosotros sus hijos con nuestro Padre, somos creadores como él!, creadores de nuestro mundo, de nuestra realidad, existencia, forma y paso por este planeta, ¡somos creadores!

El poder de la palabra dicha con la emoción necesaria tal que impacte la realidad hasta transformarla, la visión creada y sostenida sobre determinado, deseo, sueño o esperanza hasta verla convertida en realidad son mecanismos que conscientes o no, sirven para crear un nueva y determinada realidad.

¿Y ahora como hago para cambiar aquello que de mi realidad no me gusta? Es un alivio mirar la realidad que vivimos y darnos cuenta que en ella existen tambien recursos simples pero llenos de poder que nos permiten intervenir en esa realidad y modificarla para que se transforme de no satisfactoria a satisfactoria. Hay recursos sencillos que te ayudan a transformar las situaciones más complicadas en simples y agradables, acá tienes una de ellas que ha sido usada con éxito por mis pacientes y por mí.

Dios es la mente con la que veo

Si Dios es la mente con la que ves entonces tus pensanientos naturales son divinos, entendiendo naturales como esenciales, el pensamiento natural es puro por provenir de la divinidad. Entonces los pensamientos humanos en algún lugar de nuestra mente son una superposición, es decir, hay que distinguir nuestros pensamientos humanos de nuestros pensamientos divinos y que estos (los humanos) se superponen a los divinos, creando una realidad no divina para nosotros. La oscuridad es la superposición de nuestros pensamientos humanos sobre nuestros pensamientos divinos. Cuando repites mentalmente DIOS ES LA MENTE CON LA QUE VEO seguido de la situación que quieres cambiar y lo haces repetidamente durante cada dia hasta ver el cambio, ves producir nuevas situaciones que modifican la realidad pasada. ¡Haz este ejercicio y descubre como cambia tu realidad!



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