¿Dónde comienza el cambio?

Siempre nos estamos quejando y quejando de cosas, de personas, que no avanzamos, que las cosas deben cambiar, bla, bla, bla.

Pero ¿qué es lo que realmente queremos cambiar?, podemos poner ejemplos como: queremos que la gente sea más amable, que las empresas funcionen, que la gente sea educada, etc.,  cayendo nuevamente en la queja, lo que se convierte en un círculo vicioso. Pero, ¿cómo pretendemos dar un cambio a algo que no está en nuestras manos?

No podemos pretender que las cosas mejoren sin colocar el mínimo esfuerzo en algo, como reza un viejo refrán, Dios dijo: ayúdate que yo te ayudaré, es decir, tenemos que tomar acciones para que las cosas mejoren como queremos.

El cambio debe venir de cada uno de nosotros, primero tenemos que cambiar nosotros, para luego demostrar con nuestro ejemplo que sí se puede cambiar, transformar, mejorar, lo más difícil es decidir hacer ese cambio, pues requiere de un esfuerzo adicional a lo que ya comúnmente hacemos, lo importante, es comenzar por hacer pequeños cambios que formen parte de nuestra cotidianidad, buscar el lado positivo a cada una de éstas nuevas acciones para que nos motive día a día.

Pongamos un ejemplo típico de cambio, bajar de peso, en muchos casos la personas comienzan con un cambio drástico en la forma de alimentarse, se lanza a suspender de manera abrupta lo que más les gusta y a comer lo que menos les gusta, así pronto pasan de sentirse motivados a sentirse obligados, y no hay nada más impositivo para una persona que no sentir la libertad de hacer lo que quiere, es por ello que debemos hacer pequeños cambios para convertirlos en hábitos formando parte de nuestra vida.

Tenemos que comenzar a formar secuencia de pequeños cambios viendo los beneficios que nos aportan, si ponemos los beneficios en primera instancia éstos nos motivarán a continuar incluyendo más acciones para seguir mejorando, a medida que implantemos cambios en nuestra vida, veremos que otras cosas también cambian, todo parte de que cada persona aporte su granito de arena, puede que muchos beneficios no sean inmediatos, mas debemos procurar mantener nuestra actitud en el tiempo.

De la mano contigo

Shirley Intriago

Coach Profesional y Máster en PNL.

Mujer apasionada por la vida.



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