Dormir con tu mascota: ¿Sano o perjudicial?

Dormir con tu mascota: ¿Sano o perjudicial?

Desde que las personas comenzaron a adoptar de manera especial a los animales, dejando atrás las viejas costumbres de mantener a las mascotas fuera del hogar, ya son miles de familias que acogen a los más peludos o emplumados dentro de sus núcleos familiares.

No es de sorprender que actualmente, las mascotas –en su mayoría perros y gatos- gocen de lugares especiales para su cuidado, nuevas maneras de ejercitarse, medicinas, alimentos y recreaciones; todo dentro de la comodidad de una casa.

Según datos del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, un 56% de personas que tiene perro o gato permite que duerma en la habitación y un 50% que lo haga en su misma cama.

Sin embargo, ¿es bueno compartir nuestro espacio de descanso con nuestra mascota? Presta atención a la siguiente información.

¿Por qué dejar que duerman a nuestro lado?

Se ha podido comprobar que esta rutina ayuda a descansar mejor. La sensación de seguridad y confort que provoca dormir junto con las mascotas, hace que descansemos mejor que cuando están en otra habitación, según reseñó un estudio del Clinic Center for Sleep Medicine de la Clínica Mayo de Scottsdale, Estados Unidos.

El sentido de compañía y protección que desprenden los peludos, genera una sensación de confort que beneficia –en algunos casos- al descanso diario.

Por otro lado, muchos amos han constatado que los niveles de estrés disminuyen. Científicamente está comprobado que tener una mascota a nuestro lado aumenta la “hormona del amor” –oxitocina- y reduce el nivel de cortisol, la hormona del estrés.

Se puede decir que compartir descanso con nuestras mascotas ayuda a sentirnos más relajados.

Asimismo, es de conocimiento general que dormir es un momento muy íntimo y no se comparte con cualquiera.

En tal sentido, que nuestras mascotas estén dispuestas por voluntad y no por amaestramiento, a dormir a nuestro lado, es un síntoma de la buena relación que se ha gestado entre ambos.

Como un valor agregado, estos magníficos compañeros aportan calor, debido a que los peludos tienen una temperatura corporal más elevada que la nuestra (37ºC/38ºC los gatos y 39ºC los perros). Así las noches más frías, lo serán menos con ellos a nuestro lado.

Nada es perfecto, ni siquiera para nuestras mascotas

Si no se cuenta con un buen espacio para descansar podrá resultar negativo para nuestro descanso ya que cuando la mascota se mueva lo notaremos más por lo que se interrumpirá nuestro sueño.

De igual forma, no podemos olvidar que nuestros amigos, Igual que los humanos, los perros y gatos sueñan, roncan y se mueven mientras duermen.

En este sentido, los sonidos producidos por los animales mientras duermen pueden resultar perjudiciales para el descanso, según un estudio de la CQ University (Rockhampton, Australia), demostró que:

Si decidimos dormir con ellos, tendremos que atenernos a las consecuencias. Los ciclos de sueño de los humanos no son los mismos que los de las mascotas, por lo que pueden levantarse a mitad de la noche y despertarnos para cumplir con ellos. Abrirles la puerta o darles de comer son las acciones más comunes.

En último punto a considerar están las enfermedades. Todas aquellas personas que deciden compartir colchón con sus mascotas, aun sabiendo que padecen problemas de alergias o respiratorios, deben tener presente que los síntomas podrían empeorar.

Es importante, en estos casos, cambiar las sábanas y cepillarlos con más frecuencia puede ayudar a solucionar este problema. Recordando que dormir con ellas significa pasar varias horas muy cerca de su pelaje cuyo contacto puede ser fuente de alergia.

 

Con información de Culturizando.



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