Ecopazífico: Un proyecto de educación ambiental

Cuando tenemos una pasión y tomamos la decisión de vencer nuestros miedos y entregarnos de lleno a nuestra misión, la vida nos provee de grandes oportunidades para crecer, desarrollarnos y realizar nuestros sueños. Nos acerca a personas que tienen nuestro mismo propósito; como bien dicen por ahí, el universo conspira a nuestro favor.

Es el caso de Rommy Schiber, colombiana, residente en Berlín, instructora de Acroyoga, que escuchó un llamado a proteger las ballenas que migran todos los años para tener sus crías, desde la Patagonia a la bahía de Málaga, bahía del Océano Pacífico en las costas colombianas. Ella conoce muy bien este paraíso, ya que lo frecuenta desde niña con su familia y sabe que el mismo se encuentra sufriendo del gran mal de nuestra época moderna: la contaminación de los mares por los plásticos. Recientemente apareció un ballenato muerto en estas costas y en su interior abundaban numerosos plásticos.

Rommy respondió valientemente a ese llamado y creó Ecopazífico, un proyecto de educación ambiental para los pueblos de La Barra, Juanchaco y Ladrilleros. Este novedoso programa, que además pudiera replicarse en el futuro en otras latitudes, consiste en crear una especie de festival colectivo durante 3 meses, en el cual se invita a un grupo interdisciplinario de personas de todo el mundo (artistas, educadores, ambientalistas, etc.) que deseen participar para aportar ideas y soluciones con el fin de darle nueva vida al plástico. En Ecopazífico llamamos esa basura “Mapare” (material para revivir).

Muchas personas respondimos al llamado de Rommy. Hace poco estuve tres semanas internada en ese lugar mágico, de niños sonrientes, de naturaleza salvaje, pelícanos, lluvias nocturnas poderosas con rayos que hacen temblar las casas, y sabrosos sancochos de pescado con leche de coco. Tristemente en ese paraíso pude presenciar las grandes cantidades de plásticos que escupe a la orilla el Océano Pacífico. Me impresionó ver cuevas repletas de botellas, animes, tapas, cholas, peines, etc. Y lamenté mucho ver que en ese lugar, al igual que en muchas partes del mundo, la basura plástica se quema, pues las población no conoce, ni tiene otra opción para desechar estos tipos de material.

El equipo de Ecopazífico emprendió varias labores titánicas: limpiar las playas, las cuevas, y tratar de motivar a una población adulta apática que no quiere ese plástico en su pueblo, pero que ha perdido un poco la esperanza de que el gobierno los ayude a conseguir soluciones para recoger algo que todos los días sigue llegando como sea.

Conseguir mejoras a largo plazo requiere unir los esfuerzos de los afectados e interesados, es decir, población y autoridades locales; Gobierno, Parque Nacional Natural Uramba Bahía Málaga y hasta las Fuerzas Armadas. La buena noticia es que gracias a Rommy y a sus contactos ya este proceso parece haberse iniciado.

El “Mapare” se convirtió en el protagonista. Nuestro primer proyecto fue introducir en La Barra, lugar en donde concentramos nuestro esfuerzo, el concepto de eco ladrillos, como alternativa para utilizar de una forma ecológica los desechos plásticos que inundan ese hermoso pueblo. Luego desarrollamos una serie de actividades para promover el amor propio y el amor hacia la naturaleza.

Los niños solo debían llevar un eco ladrillo para participar en las actividades. Las limpiezas de la playa las convertimos en búsquedas de tesoros, y con estas “joyas” realizamos talleres de arte, música, juegos, teatro, construcción de instrumentos musicales.

Los futuros guardianes de estas playas y de las ballenas respondieron con gran entusiasmo y alegría. La abundancia de eco ladrillos fue abrumadora, así como el cariño que intercambiamos con estos niños.

Queda mucho por hacer, apenas es el primer mes del proyecto, para mí ha sido un gran aprendizaje participar en tan hermosa iniciativa. Agradezco infinitamente el apoyo de todas aquellas personas que me ayudan a seguir mi pasión. Apoyar a otros en sus sueños es apoyarnos a nosotros en los nuestros. Si sueñas con participar en un proyecto como este, visita la página de Ecopazifico.org y lee los requisitos para ser voluntario. Todavía estas a tiempo. Para concluir solo te pido que nunca te rindas y que sigas tus sueños con pasión y tenacidad.



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