Ejercicio ¿cuál me conviene?

Ejercicio ¿cuál me conviene?

Una de las excusas más frecuentes en la actualidad para evitar los ejercicios es “no tengo el tiempo suficiente para hacerlos”. Soy de los que pienso que el ejercicio regular, diario, constante es tan importante como comer, distraerse, trabajar y compartir con nuestros seres queridos. Es por demás sabido que el ejercicio ayuda a mantener nuestro peso adecuado, evita enfermedades, fortalece el organismo, su sistema inmune y disminuye el estrés negativo.

Para aquellas personas que se inician en su “carrera deportiva” lo ideal es integrar el ejercicio físico a su vida cotidiana; para ello, deben encontrar un deporte que cumpla con tres reglas sencillas pero cuyo cumplimiento le garantizará la continuidad en este nuevo camino saludable. Estas reglas son: que le guste, que le divierta y que no le obligue a forzar demasiado. El ejercicio no necesariamente debe cumplirse como un régimen estricto. Subir escaleras, hacer trabajos de la casa y del jardín puede ser un buen ejercicio. Al comienzo basta con cumplir media hora tres veces a la semana. Lo ideal es aumentarlo a media hora cinco veces por semana. ¿Cómo saber si su ejercicio no le resulta forzado? Por regla general, durante el ejercicio tiene que poderse conversar con toda normalidad.

El entrenamiento como obligación no lo aguantará por mucho tiempo. Busque un deporte que, aparte de cumplir con las tres reglas anteriores, le sea más fácil combinar con su vida cotidiana. Para aquellas personas con una apretada agenda laboral o personal tal vez le convenga más ir a un gimnasio. ¿Es usted un poco perezoso?  Anime a otros amigos para que organicen un grupo deportivo y se den apoyo entre sí. Cualquier deporte es bueno. Nadar, caminar, trotar, pedalear su bicicleta, patinaje. Practique el que se adecúe más a usted. El deporte u otra afición le ayudan a equilibrase y si es al aire libre mejor.

 Cuando se habla de deportes, debemos hacerlo principalmente en el ámbito aeróbico pero para potenciar los efectos beneficiosos de éste debemos incluir un poco de ejercicios de relajación. Esta es de gran ayuda para las personas que siempre están sometidas a tensiones, que van con prisas, con agendas muy apretadas. Todo esto hace que nuestra mente y cuerpo se resientan mucho. La relajación nos permite desconectarnos de la vida cotidiana, alcanzar un estado de paz interior y concentrarnos más en nosotros mismos. Lo importante es poder realizarlos regularmente, preferiblemente a diario y en concreto en situaciones de estrés.

Con solo pensar que debe ejercitarse un poco está dando el primer gran paso. Así que vamos, anímese. En poco tiempo su salud y sensación de bienestar mejoraran notablemente.



Deja tus comentarios aquí: