El agradecimiento en tiempos de trabajo virtual

El agradecimiento en tiempos de trabajo virtual

Entre las prácticas rutinarias que he desarrollado en mi vida durante varias décadas, y que no puedo dejar de realizar a diario, es el acto de sentir y expresar gratitud.

Tengo varios años trabajando en el mundo online, así que esta práctica la he adaptado a mi rutina, en la que también ayudo en la coordinación de equipos de trabajo a distancia.

Así que, aunque las reuniones virtuales para mí son un hecho común desde hace tanto tiempo, he aprovechado tales circunstancias para implementar este método en nuestras reuniones de trabajo, y así generar un ambiente de calidez, a pesar de que nuestro contacto sea por medio de una pantalla.

¿Y cómo implementarlo? La práctica de la gratitud es algo que va más allá de decir “gracias”, como seguramente estás pensando. Es la actitud de generar acciones concretas para que ese agradecimiento sea genuino. 

Para empezar, me gusta reunirme en grupos pequeños para que nos enfoquemos de una forma más efectiva. Una de las actividades que solemos llevar a cabo en cada sesión de equipo es abrir un espacio en el que se le brinda la oportunidad a cada persona a expresar sus ideas e inquietudes con respecto al tema a tratar. Darle la oportunidad a cada persona para que se exprese, para que aporte ideas, que se sienta escuchada y que note que posteriormente esas propuestas han aportado una diferencia, es una manera de agradecerle a ese profesional por su dedicación.

Otra manera de practicar la gratitud en tiempos de trabajo virtual tiene que ver con la delimitación del horario de la reunión. Está comprobado que las reuniones largas, que no cumplen un objetivo específico y que demandan muchas horas, no solo desgastan a las personas, sino que les roban tiempo de productividad que podrían invertir en sus tareas.

Pero para ser eficaces en nuestras reuniones, es necesario generar una intención para dicha reunión, en la que se cumplan una serie de objetivos que deben tratarse en ese instante. 

Es importante que previamente planifique la reunión, ¿Cómo? Haciendo lo que se denomina un “preframe” o “enmarcado” de la reunión. Este paso implica definir el objetivo de la reunión, establecer la agenda, clarificar el alcance, seleccionar a los participantes de la reunión y que necesito de ellos. Este sumario generalmente lo envío 3 o 4 días antes de la reunión, para sintonizar al equipo.

Por supuesto, es importante que el líder de grupo lleve o asigne a otra persona para llevar una agenda con los puntos tratados, pero que también registre aquellos temas que han surgido y que necesitan una pronta solución.

Finalmente el generar una minuta o resumen con las próximas acciones de la reunión, para que cada uno conozca sus responsabilidades posteriores a la sesión de trabajo.

Estos pequeños pasos quizás se verán obvios, pero cuando demostramos a nuestros equipos de trabajo que son escuchados y que respetamos sus puntos de vistas, así como definir claramente las responsabilidades, y honramos el tiempo de todos, estamos diciéndoles: gracias.

Foto creado por tirachardz – www.freepik.es



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