El agua como sistema de sanación

Resulta que existe desde hace miles de años un sistema hindú/yogui de la cura por el agua; donde el conocimiento instintivo de estos pueblos de Oriente se deriva simplemente de vivir en contacto con la naturaleza y sobre todo obedecer sus sabias enseñanzas.

Estos filósofos yoguis afirman la existencia del “prana” o la energía vital y universal que penetra todas las cosas y cuya característica esencial es que anima el organismo de todo ser viviente. Este prana se encuentra desde luego en el agua  y podemos asimilarlo y transformarlo en esa energía vital que nos ayude a mejorar la salud y el vigor corporal.

Este sistema se basa en mucho más que ingerir ciertas cantidades de agua al día, se trata también de aprender a tomar el agua con ciertas características; como medicina, para combatir algunos desórdenes del metabolismo; hasta usar el agua como revitalizador externo y sistema de belleza corporal.

Aquí te dejo algunos tips:

  • La última ducha que tomes que sea con agua fría; sécate solo la cabeza, pies, manos y muñecas; airéate unos minutos y vístete aun con tu cuerpo húmedo; (si usas crema humectante, aplícatela así), es muy revitalizador y energizante; además hará q tu piel se hidrate más y luzca muy tersa.
  • No estés del todo seguro, de que por ir al baño diariamente no puedas llegar a sufrir de estreñimiento… ¿sabías que la mayoría de las enfermedades tienen su origen en algún trastorno gástrico?; así que si sospechas de tener algo de constipación intestinal, al levantarte toma uno o 2 vasos de agua caliente (no tibia ni hervida, sino caliente; tal como si te tomaras una taza de té). Tómala a sorbos, no de un solo golpe y procura disfrutarla. El agua caliente actúa como laxante suave, estimulante, purificador, antiséptico y sedante; según los casos.
  • Ten presente que no todos los tipos de agua son tan sanos como parecen; evita el agua hervida, destilada, ionizada, helada o saborizada, ya que en estos tipos de agua el prana se ha perdido casi por completo.
  • Si no tienes agua potable y debes hervirla, déjala reposar y antes de envasarla “airéala” pasándola con lentitud y varias veces de un envase a otro; de esta forma el agua se cargará del prana contenido en el aire.
  • Con las comidas puedes beber agua pero trata de no mezclarla en tu boca junto con el alimento.
  • Cuando nuestro cuerpo tiene sed no nos pide merengadas, refrescos o sodas; solo nos pide agua. Escucha tu cuerpo.
  • No solo por razones de salud sino también ecológicas y ambientalistas, considera cambiarte a una dieta más vegetariana; para producir 1 kg de carne se pueden gastar hasta 20.000 litros de agua. Al consumirla en menor cantidad estamos ayudando al planeta a conservar sus cursos de agua natural.
  • Sin duda la práctica regular del  yoga nos puede ayudar a sensibilizarnos y relacionarnos mejor con nuestro cuerpo, haciéndonos vibrar con nuestra propia naturaleza; de esta forma quizás podamos comprender mejor que el agua es como la leche que la madre naturaleza universal le ha dado a su prole. Agradezcamos por ella, conservémosla, valorémosla y aprovechémosla al máximo.

En todas las cosas; la sencillez caracteriza la virtud, es en la complicación que está el peligro.

Namasté



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