El amor es bueno para la salud

El amor es bueno para la salud

¿Y si nos ponemos de acuerdo en regar el amor? ¿Permitir que la energía positiva se convierta en propulsora de cambios para los demás? ¿Abrir nuestra mente y nuestro corazón para dejarnos tocar por las demás personas?

No podemos negarlo: hasta los neurólogos han investigado los beneficios del amor en los seres humanos, y han encontrado que existen varias sustancias neuronales (como la oxitocina, la serotonina, la dopamina, entre otros) que han arrojado resultados concluyentes y sobre todo estimulantes ¡Amemos más!

En estos estudios se han considerado las diferentes manifestaciones del amor: romántico, amistoso o familiar. No hay excusas: verá tus niveles de ansiedad y de estrés reducirse; en casos de enfermedades, tu cerebro mostrará una mayor disposición hacia la sanación y los niveles de dolor se reducen; la memoria muestra señales de afinación; los riesgos de caer en depresión son menores.

Muchos nos hemos acostumbrado a esconder nuestros sentimientos. Diferencias de poder, desacuerdos sobre política o trabajo, miedo a caer en errores del pasado. Las razones por las que evitamos muchas veces caer en las “redes” del amor sobran. Sin embargo, sentir afecto, entregarse a otros y buscar el contacto con otros no sólo nos hace más felices, sino que hace feliz a los otros.

Es por eso que te recomendamos abrirte lo más que puedas. Primero hacia ti mismo, y después hacia los demás. Los sentimientos de entrega, confianza y placer activan positivamente tu sistema límbico, es decir, el conjunto de partes de nuestro cerebro que genera respuestas fisiológicas ante las emociones.

No temas: empieza por amarte a ti mismo, sin reservas. La mayoría de las veces las manifestaciones amorosas hacia nosotros llegan cuando no las buscamos, sino cuando estamos en construcción de nosotros mismos. Sin darnos cuenta siquiera, estaremos atrayendo buenas energías.

Nunca sabes si un amigo o familiar necesita de tu amor. Incluso un extraño: una sonrisa, un gesto, una mirada bastan ¡Atrévete a sentirlo!



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