El aprecio

De acuerdo a las investigaciones de las doctoras: Jeannine Lemara y Noelle Nelson las personas con una actitud básica de optimismo, positivismo y aprecio hacia la vida, poseen un nivel de satisfacción y plenitud superior al de quienes adoptan un enfoque más negativo y pesimista, razón por la cual a todos nos convendría desarrollar y fortalecer las actitudes de gratitud y aprecio en nuestra vida.

Para desarrollar estas conductas o actitudes orientadas a hacer de nuestra vida, una  experiencia de gozo y expansión, nos conviene desarrollar el hábito de apreciar.

De acuerdo a las ciencias de la conducta, para crear un hábito, es necesario repetir la misma conducta por un período de 21 días, así pues los invito a desarrollar a partir de hoy  EL APRECIO,  el cual es sinónimo de amor, consideración, estima, atención, afecto, cariño, respeto, valoración, crédito, amistad; es un hábito que muchos hemos perdido u olvidado convirtiendo a nuestra vida y nuestro entorno en un ambiente inhóspito por falta de atención y valoración.

Desarrollar EL APRECIO implica enfocarnos en los rasgos positivos de las personas, objetos y cotidianidad, lo que hace que nuestra vida  y  las personas a nuestro alrededor florezcan y desarrollan sus talentos y habilidades.  Es bueno tener presente que no es lo mismo el aprecio que la adulación, el aprecio es una valoración sincera y la otra no. Una procede del corazón; la otra sale de la boca. Una es altruista; la otra egoísta

Tomar conciencia de nuestro entorno facilita la valoración y la consideración para lo cual siempre es oportuno preguntarnos:

  • ¿Cuánto hace que dedicaste un tiempo a hablar con tu hijo sobre algo que este hubiera hecho muy bien?
  • ¿Desde cuando no le agradeces a tu madre, esposa o compañera desde el corazón por la comida que comes?
  • ¿O con tu secretaria o tus empleados o colegas de trabajo?
  • ¿Cuánto tiempo hace que le dijiste a tu pareja cuánto lo aprecias por todo lo que hace desinteresadamente?
  • ¿Cuánto hace que agradeciste a tus padres por todo lo que hacen por ti?
  • ¿Y a tus amigos, cuando fue la última vez que apreciaste su compañía y amistad?
  • ¿Cuándo fue la última vez que valoraste, tu casa, tu cama y tus virtudes?
  • ¿Desde cuándo no te detienes a contemplar la naturaleza, o la magia de la VIDA?

 CUANDO APRECIAMOS Y NOS SENTIMOS APRECIADO,  LA VIDA SE TORNA MÁS BRILLANTE Y LUMINOSA, MÁS PRODUCTIVA Y PROMETEDORA.

 



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