El arco de luz

El Arco de luz es el sexto de los cuerpos sutiles, y ya en este punto empezamos a entrar en el plano de lo sutil de una manera más amplia. Con el cuerpo físico termina lo que tenemos de inmediato en nosotros, lo que podemos palpar, sentir y apreciar, y se abre un plano de percepción más amplio que permite explorar desde la agudeza y sutileza de los sentidos.

El Arco de Luz es el núcleo del aura, es el halo de luz que protege y guía. Se origina en el lóbulo de una oreja hasta la otra. En el caso de las mujeres, estas tienen dos arcos de luz, este que va de oreja a oreja y un segundo arco de luz que se extiende de pezón a pezón. Este segundo es un arco que protege, que abriga y nutre de amor a los bebés. Por eso es que un bebé descansa plácidamente sobre el pecho de la madre, porque siente ese amor y protección que tiene el corazón de la mamá contenidos en su arco de luz.

Este sexto cuerpo representa tu proyección, tu radiación, te da la capacidad de concentrarte, de meditar y un aspecto muy importante: protege el centro del corazón. Porque al estar conectado con tu intuición —la cual se estimula a través de la glándula pituitaria— se crea una conexión entre corazón e intuición, ambos trabajan juntos y uno no puede vivir sin el otro; por eso el arco de luz cumple una función protectora con el corazón, porque si no hubiera conexión entre ellos, andaríamos desorientados y sin rumbo.arco de luz
En las mujeres el arco de luz puede romperse y crear agujeros debido a las relaciones pasadas con los hombres en las que hayan existido impactos físicos, energéticos, emocionales y mentales muy fuertes, por lo que se recomienda hacer la meditación para balancear los centros lunares por cuarenta días seguidos a fin de disolver los agujeros y restituir el arco de luz. Un arco de luz roto o débil produce inseguridad, sobreprotección, desajustes glandulares, cambios de humor y falta de concentración.

La fuerza protectora del sexto cuerpo te ayuda a expresar lo que quieres en la vida y es el punto de equilibrio entre el mundo físico y el cósmico. La clave para equilibrarlo es despertando la glándula pituitaria a través de las meditaciones con los ojos cerrados donde enfocas tu mirada en el tercer ojo.
Puedes evaluar qué tal está tu arco de luz respondiendo para ti mismo estas preguntas:
¿Soy capaz de expresar mis objetivos? ¿Lo hago íntegramente?



Deja tus comentarios aquí: