El camino de la PAZ

No hay camino para la paz, la paz es el camino. Mahatma Gandhi

Si alguien supo de esto fue precisamente Gandhi. Si alguien hizo de su vida la práctica y ejemplo de esta frase fue él, quien pacificó, unió y liberó un país con la NO-VIOLENCIA en una larga batalla. La paz no es un concepto abstracto, es un verbo activo que se experimenta, se practica, se busca todos los días de tu vida y no está condicionada a que los acontecimientos externos lo hagan fácil o difícil para mí. Sería muy cómodo y derrotista esta última afirmación; algo así como que un padre ame a sus hijos cuando se portan bien, mantienen su cuarto ordenado y hacen su tarea… La realidad apunta a que los padres aman a sus hijos aún en esos días difíciles en los que ellos sólo están siendo quienes mejor saben ser. Al menos eso me dijo mi papá una vez que yo estaba enfurecida y súper rebelde: “No importa lo que hagas, yo te voy a amar igual porque mi amor alcanza para los dos”. ¿No es así con todos?

Vivir en PAZ no siempre es fácil, cómodo, rápido. Es un camino con muchos tramos, baches y curvas… a veces es de bajada y otras te consigues muchas cuestas, unos días el sol es torturador y otros el aguacero es imparable. Lo que sí es seguro es que caminando este camino interior, espiritual, me he dado cuenta que he aprendido de mi misma -de los Otros-, más que en toda mi vida previa y estos descubrimientos no siempre son fáciles de afrontar, pero me recuerdan que es más amoroso si simplemente no los juzgo y los observo y me observo a mí misma reaccionando a ellos. Todos podemos estar en el mismo camino, cada cual con sus diferentes brechas. Es un recorrido individual porque nadie puede tomar decisiones por mí y soy responsable de mis emociones, pensamientos, acciones y del lugar desde el cual las tomo, pero definitivamente NO es un camino solitario y sí es un camino de LIBERTAD en el que tomas una decisión tras otra y sueltas el control, las expectativas, y te comprometes a no hacer juicios sin importar lo difícil que sea… pero también cuando los haces, te permites hacerlo porque el camino de la PAZ afuera en el mundo pasa por estar en paz conmigo misma, contigo mismo, y SER GENTIL como elección única y obligatoria.

Hay muchos caminando dentro de este sendero con nosotros y es mi elección que me evita el estrés, las angustias, la incertidumbre en la que viví muchos años. Venezuela, América Latina, el mundo pide a gritos que caminemos el camino de la PAZ. Es fácil, sólo hay que elegirlo de forma individual.
En mí, es un camino de perseverancia diaria en la que todos los días hago varias rutinas que te recomiendo a ti:
  • Medita, ora de manera profunda. Crea el momento y el tiempo para hacerlo.
  • Agradece las pequeñas cosas sin importar que la realidad te abrume, siempre hay algo pequeñito o mediano que agradecer.
  • Ten paciencia contigo mismo, pero no te rindas. ¡Eso es gentileza!
  • Disfruta. Siempre hay algo que disfrutar.
¿Cuándo quieres comenzar? Hazlo Simple, Hazlo Fácil, Hazlo Ahora.

 



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