El camino del desapego que te lleva a la felicidad

El camino del desapego que te lleva a la felicidad

“Solo pierdes aquello a lo que te aferras”. Buda.

 

Según algunas personas existe una ley del desapego que dice que nada en el universo nos pertenece, todo nos corresponde temporalmente, y que el objetivo de la vida no es tener, es ser.

Las personas inician el camino del desapego subjetivamente. Llega un momento de la vida en el que tu propio ser se abre paso entre lo material para indicarte que todo lo que necesitas para vivir lo tienes ya contigo. Un paso importante es vivir en el presente, soltar, fluir y dejar ir. Esto quiere decir soltar el pasado y sin expectativas del futuro, confiando y aprendiendo de la incertidumbre.

Este artículo nace de una conversación con alguien muy especial y que está en el camino del desapego que, vale decir, suele ser un camino arduo y de aprendizaje constante. En este camino podrás observar que en ocasiones desapegarse es fácil y en otras es complicado. Depende de tu nivel de aferramiento a esa cosa, situación o persona. También vas a conocer que las respuestas están dentro de ti, puede que creas que aparecen de la nada, cuando realmente es tu ser interior quien te guía a las respuestas.

Cuando queremos desapegarnos, hay que eliminar emociones, creencias y hasta bienes materiales que no suman en nuestra vida. Es preciso crear un espacio para que lo nuevo y lo mejor llegue, ya que es la fuerza de ese vacío que absorbe la que atrae lo que queremos.

En lugar de guardar las cosas que no usas, regala. Una vez alguien me enseñó que aquello que tenemos y no usamos nos sobra y, por consecuencia, no es nuestro. Lo mejor para afianzar el camino hacia el desapego es dar. Entonces, si guardamos las cosas, igual sabemos que están disponibles pero guardadas. Si haces este ejercicio, observa cómo te sientes con honestidad sobre regalar tu ropa o bienes materiales, de esas emociones aprende.

El desapego no es solo trabajo del mundo material, sino sobre todo de la mente. Son nuestras ideas, casi siempre limitantes, las que nos llevan a vivir en el apego. Entonces, es una cuestión de transformar esas ideas, de cambiarlas por unas más flexibles y que nos ayuden a expandir.

El desapego es una de las claves de la felicidad. Hay unas frases que me gustan mucho y que son un buen resumen: “Irse de algunos lugares también es cuidarse. Alejarse de algunas personas también es protegerse. Cerrar algunas puertas también es quererse”. Si haces el recorrido del desapego con amor propio, paciencia y autoobservación, la felicidad y la armonía serán parte de tu vida. Serás testigo de tu propia transformación y de la de aquellos que están a tu alrededor, cubriéndote de paz y gratitud.



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