El código de la felicidad

Tantos siglos, tantos místicos, filósofos, especialistas de la conducta y del alma empeñados en la búsqueda de la felicidad y resulta que la respuesta al enigma es simple, tal y como podemos comprobar en este video que les traigo hoy.

Cuando todavía estamos recién llegados al mundo y aún no ha habido oportunidad de  pasar por  el tamiz de los condicionamiento sociales, conservamos el contacto con la fuente que nos dicta aquello que nos encaja, aquello que necesitamos para sentir bienestar y recuperar el equilibrio, es decir, el camino hacia la felicidad.

Es cuestión de abrir los ojos y el corazón para darnos cuenta de una verdad tan simple como esta que se manifiesta de nuevo a través del revelador, enternecedor y simpático video del programa español, El Hormiguero. Para un bebé, el paraíso terrenal está en los brazos de mamá. No hay juguetes, ni golosinas, ni objetos, ni bienes capaces de sustituir el estado puro de  felicidad  que siempre encuentra un niño en el regazo amoroso y nutricio de la madre.

¡Ah! una cosa más. Para mí, el gesto del bebé al final de la escena cuando voltea para ver y señalar a quien lo entregó a su mamá,  es de agradecimiento y no de rechazo o marcaje de distancia como algunos interpretaron. Me gustaría que después de que vean el video me cuenten si están o no de acuerdo conmigo. Miren bien la expresión de la carita del bebé, su apertura y disposición para mirar a ese señor desconocido que lo había asustado, y se darán cuenta de lo que les digo. Y es que una vez que el bebé se siente a salvo en los brazos de mamá, ya está listo para vincularse con el otro, en este caso, con el hombre extraño que de pronto lo tomó en brazos. Así es como perciben el mundo los bebés y así es como funciona el apego seguro.

Resulta simple y a la vez tan importante darnos cuenta que el modo más fácil de preservar el contacto de por vida con la fuente de la seguridad y la felicidad, es una infancia feliz.



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