El colesterol y la alimentación van de la mano

Los hábitos de vida y el colesterol

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte de que cada vez son más personas las que sufren alguna Enfermedad Cardiovascular.

El estilo de vida actual, favorece que cada vez más nos alimentemos rápido, a deshoras y de forma poco saludable. Si a esta práctica le sumamos la poca o nula actividad física, nos encontramos con una población cuyos hábitos de vida la hacen cada vez más vulnerable frente al desarrollo de este tipo de enfermedades del corazón.

El colesterol es una sustancia grasa natural que se encuentra en nuestra sangre y que realiza diferentes funciones que nuestro cuerpo necesita. Una parte es producida por el hígado y el resto viene de los alimentos que consumimos.

Tipos de colesterol

Hay dos tipos de colesterol: el colesterol HDL y el colesterol LDL. Ambos son necesarios para el cuerpo, aunque se diferencian en que el colesterol HDL no se acumula en el organismo, mientras que cuando el colesterol del tipo LDL está por encima de los niveles recomendados, se acumula en las paredes arteriales formando una placa y no ayudando a su función normal del corazón al disminuir el nivel del flujo sanguíneo.

Para evitar esto, la dieta debe ser baja en grasas, especialmente las saturadas e hidrogenadas, que se encuentran en productos como manteca, tocineta, mantequilla, así como alimentos fritos, carnes magras y dulces en general.

La dieta, el ejercicio y el colesterol

La dieta no consiste en restricciones, sino en cumplir con un consumo equilibrado y responsable. Debe caracterizarse por ser rica en fibra y antioxidantes (vitaminas, esteroles y flavonoides). Alimentos tales como cereales, frutos secos, legumbres, frutas y verduras son ideales. Igualmente los aceites naturales (oliva, soja y girasol), y aumentar el consumo de pescado, preferiblemente el azul (rico en Omega 3) son buenas prácticas (buenas dietas) para trabajar en nivelar la cantidad de colesterol en el cuerpo.

Contrario a lo que algunos pudieran pensar, el consumo de lácteos no está contraindicado. Sin embargo, debes procurar elegir productos semidesnatados y desnatados, de los cuales puedes incluir de 2 a 3 raciones al día. Uno de estos lácteos puede ser la leche fermentada enriquecida con esteroles vegetales, que actúan reduciendo la absorción del colesterol a nivel intestinal y por tanto reduciendo los niveles de lípidos en la sangre.

Ya ves que con unos pequeños cambios en tus hábitos puedes controlar el colesterol, mejorar tu salud y disminuir los riesgos de padecer enfermedades cardiovasculares. ¿Estás dispuesto a comenzar una nueva rutina? Pues es hora de moverse y agregar a tu agenda una rutina de ejercicio, así como plan de alimentación saludable y balanceado que te ayudará a gozar de una vida sana.



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