El compromiso crea marca

“La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito” Ralph Waldo Emerson

El compromiso es definitivamente un gran valor, lamentablemente no para todos. En los negocios como en la vida, las personas y las sociedades tienen la oportunidad de trabajar basados desde este valor.

De hecho en sociedades más evolucionadas (Japón, EEUU, Canadá y buena parte de Europa) se trabajan todas las relaciones desde la confianza, entre las personas, las empresas, los niveles de gobiernos, y todos a su vez interconectados. Cuando uno de estos engranajes falla, es decir una de las partes miente o engaña a la otra es ahí donde se pierde la confianza y vienen las consecuencias. Claro, este sistema está fortalecido en una justicia al alcance de todos. Es así como podemos ver a un pequeño consumidor demandar a una gran corporación y poder ganar si se demuestra vulnerado alguno de sus derechos.

La confianza se gana a través del compromiso, vamos a ver un ejemplo: recientemente fui a una afamada tienda independiente de las operadoras telefónicas donde venden equipos celulares en el CCCT de Caracas, el dueño nos atiende y establece un compromiso conmigo en cuanto a un equipo celular que él, verificando en su sistema, decía tener en depósito y me dice que vuelva al día siguiente y me ofrece tener el equipo en cuestión. Se concretó en esa conversación todo lo relacionado con características del equipo, precio y forma de pago. Al llegar el día, me presento según lo convenido con en el local, saludos previos saca el equipo acordado y agrega la frase “hay un problemita, el precio que le di cambió”. Es decir, ¿la palabra empeñada del dueño de este local comercial no tiene ningún valor? Por supuesto que no compré el equipo luego de esa diferencia, traté de indagar, más bien, en los valores de esa persona que representa una empresa y la verdad la decepción fue aún más grande. Cuando en una sociedad la palabra empeñada vale menos que el dinero estamos en presencia de una crisis de valores que nos arrastra a todas las crisis posibles.

El ejemplo anterior nos ilustra el significado del compromiso y la confianza, ese señor antes citado, evidentemente no conoce el valor de generar confianza. Al ponerme en sus zapatos, antes que quedarme con un poquito más de dinero, habría preferido quedarme con un cliente satisfecho que se convertirá en evangelizador a cambio de  quedarme con un cliente potencial insatisfecho que va a contarle a muchas personas lo mal atendido que fue en ese lugar. El señor jamás leerá estas palabras, peor aún jamás entenderá lo que significa el valor de la inteligencia empresarial que emplean las grandes multinacionales del mundo para seguir creciendo en ventas, en clientes y en verdaderas ganancias. La reputación empresarial y humana, según Warret Buffett, tarda toda la vida en construirse y cinco minutos en perderse.

Crear una marca requiere tiempo y esfuerzo. Cuando en un país las empresas no tienen compromiso se convierte este mercado en una gran oportunidad para satisfacer las necesidades. Las que se comprometen se quedan con la gran mayoría de los clientes y las ganancias. Obtener ese reconocimiento desde la reputación impecable desencadena un proceso de fidelidad e influencia en el mercado, el principio es sencillo: donde te tratan bien ahí regresas a comprar nuevamente y lo recomiendas. Cuando comienzas a tener éxito en este sistema la competencia empieza a imitar lo que tú haces, pero tu empresa llevará la delantera en confianza, fidelidad y ganancias.

 



Deja tus comentarios aquí: