El container como hogar

Ahora parece una moda, con ejemplos brillantes y mediocres, pero la cosa lleva años extendiéndose: varios arquitectos e ingenieros han demostrado, en varios países, que un contenedor de mercancías -ese invento estandarizado y producido en masa que desde hace medio siglo ha cambiado la historia del tráfico marítimo y que forma parte de la caja de herramientas básica de la globalización- puede tener una nueva vida útil luego de diez o doce años en el mar, si se le usa como punto de partida para la construcción de una vivienda, o de muchas.

container_newjerseyEso significa una posibilidad de reutilización de un producto que ya hizo consumir combustibles fósiles y recursos minerales durante su fabricación, y que al pasar al ámbito de la construcción ahorra energía, recursos y un montón de plata. No es que se pueda uno hacer una mansión con contenedores, pero sin duda pueden servir para hacer refugios, escuelas, casas de descanso, centros culturales, instalaciones médicas ambulatorias y hasta conjunto de apartamentos de interés social. Se ha hecho y se está haciendo cada vez más.

Los containers vienen en varias medidas. Siempre tienen 2,3 metros de ancho y una altura de entre 2,3 y 2,9 metros (o sea, la de un buen apartamento). De largo tienen entre 5,8 y 12 metros. Pueden apilarse unos sobre otros, si están llenos; hasta cinco de ellos. Protegen de la lluvia y sus puertas pueden ser una entrada. Con las herramientas adecuadas, se les hace lo que necesiten: ventanas, ductos de ventilación, balcones, etc.  

Los holandeses, siempre tan audaces en materia de arquitectura y diseño, han ido más allá: Keetwonen, en Amsterdam, es una inmensa residencia para estudiantes hecha toda con contenedores, tan fácil de construir que incluso están pensando en mudarla hacia otra parte de la ciudad. En las olimpíadas de invierno de Vancouver, en 2010, hicieron un cine; en Nueva York, en cambio, construirán con containers un centro comercial y cultural entero en el que los cines serán solo una de las atracciones. En Venezuela, que yo sepa, se han usado muchas veces los containers para casetas temporales en sitios de construcción, y en un centro cultural juvenil patrocinado por el gobierno de Chávez, Tiuna el Fuerte, al sur de Caracas.container_california

La cosa pica y se extiende: en países como Nueva Zelanda o Canadá, entre otros, hay empresas que venden casas-container por encargo. Hay varios libros sobre el tema y muchos estudios de arquitectura montados en este tipo de soluciones. Otro ejemplo más de que cuando uno se deslastra de ciertas ideas fijas sobre lo que debe ser una casa o un edificio, aparecen soluciones más baratas, más rápidas y más sustentables. Ideas que pueden ayudar a resolver los problemas de vivienda y de servicios que tienen nuestras ciudades. 

 



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