El cuerpo áurico

El aura es el campo magnético de nuestro cuerpo, lo rodea y lo cubre; es una energía que no vemos, pero que sentimos y que también podemos percibir a través de las otras personas, atrae o repele. El tamaño del aura varía dependiendo de nuestros estados de ánimo, de si estamos enfermos, de si algo no anda bien en nuestra vida. Y un aura fuerte puede llegar a medir hasta tres metros.

Es maravillosa la comunicación que se produce entre las auras del cuerpo físico, sí, porque ellas también interactúan, se perciben unas a otras; sin usar las palabras podemos sentir muchas veces reacciones, emociones, sentimientos y vibraciones del pensamiento de quien tenemos al frente. Todo esto sin decir una palabra, simplemente pasa cuando abrimos nuestra capacidad sensorial y el aura empieza a transmitirnos mucha información valiosa si la sabemos interpretar, en relación con el entorno y con las personas con las que diariamente compartimos actividades. Además, aun sin tener la intención y sin darnos cuenta, las auras se comunican entre sí, aprenden unas de otras.

El aura no juzga, ni evalúa, solamente se encarga de transmitirnos información y en nuestras manos está fortalecer este campo áurico para andar seguros en la vida, con gracia y amor. El aura se fortalece meditando, usando ropa blanca de fibras naturales y haciendo series específicas de yoga para el aura y llevando una alimentación sana.

Cuando el aura está débil puede que te sientas paranoico, inseguro cuando andas por la calle. Y al faltar la confianza en sí mismo, la negatividad puede penetrar tu psique afectando tu cuerpo físico, porque la enfermedad se manifiesta primero en el aura para luego llegar al cuerpo, por eso es importante trabajar en fortalecerla, rodeándote también de ambientes sanos que te aporten bienestar. Un cuerpo sano es un aura fuerte, que resplandece y puede elevar a otros con tu sola presencia.

Así que la invitación es a elevarte a ti mismo para que puedas elevar a los demás, a nutrir tu cuerpo áurico en tus meditaciones y estar atento a la información que te da tu aura en tu relación con los que te rodean, cuando se está atento a lo que sentimos y percibimos desde el ambiente exterior hacia adentro, resulta útil porque un aura limpia nos enseña cómo cuidarnos, lo que nos conviene y lo que no y un sinnúmero de experiencias que se van volviendo cotidianas e identificables al momento de interpretar el mensaje y conocerlo.

Cada quien tiene una experiencia distinta, ustedes tendrán una propia con la que se identifican y los lleva a conocer mejor el mensaje que su aura les quiere transmitir.

Que lleguen cada vez más experiencias a tu cuerpo áurico.

Sat Nam,



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