El dinero: gastar con conciencia, ganar con eficiencia

En este episodio te muestro dos frases que deben ir de la mano cada momento, es una manera de atraer la abundancia que he podido experimentar y hoy te la dejo para comenzar a disfrutar de los infinitos recursos del universo.

Cuando estamos en aprietos económicos o nos dejamos llevar por la crisis global tratamos de evitar gastos porque creemos que teniendo dinero mantenemos la abundancia, y eso es ¡totalmente falso!

Lo que sostiene la abundancia en nuestra vida es la capacidad que tengamos para gastar el dinero que tengamos con conciencia y, sobre todo, de manera eficiente. El dinero, como he explicado en los anteriores episodios, es una forma de intercambio de experiencias y en definitiva lo que hacemos es cambiar energía. Como sabemos la energía no es estática siempre está en constante movimiento.

Es por esta razón que debemos tomar dinero gracias a nuestro talento, pero también debemos entregarlo a las personas que consideremos hacen un buen trabajo; debemos entregar el dinero con amor infinito a la experiencia que nos vamos a dar, esa es la clave.

Si usted, por ejemplo, compra un kilo de pollo, pero dice: “Esto es lo poco que tengo, no me alcanza para nada”, lo que hará es condenarse a la pobreza, pero no a la material, sino a la mental ¡La peor de todas!

En lugar de esto usted debe darse la oportunidad de conocer al carnicero, saber la bendición que representa para él recibir el dinero; también para usted es un hermoso momento, va a recibir una experiencia (lo único que nos llevamos de la tierra), y por ello debemos entregarlo ¡felices!

No se trata de gastar indiscriminadamente, sino de disfrutar de la experiencia de comprar, gastar en lugares en los que nos gusta estar y darnos la oportunidad.

Les cuento una anécdota. Yo compré en un supermercado pequeño de mi ciudad, no de un comercial grande, digamos de la cuadra, una pasta, la cual me pareció excelente.

Descubrí en la etiqueta que el lugar donde la fabricaban quedaba relativamente cerca de mi casa. Decidí lanzarme a la aventura de descubrir el lugar para comprar más económico, directo del creador de la pasta. Fui varias veces, pero no conseguía el lugar. La tercera vez que lo hice me di cuenta de por qué no lo había conseguido antes.

Era una casa de familia, una pequeña y modesta. Se acercó un señor muy amable y le expliqué el motivo de estar en su casa. De allí saltamos a muchos temas de conversación, hablamos de todo un poco, al final y por agradecimiento compré un kilo de esa pasta artesanal para no perder el viaje, pero el señor, agradecido por la conversación que tuvimos, me regaló otro kilo de pasta, esta vez tortelini. Así funciona la abundancia, yo me decidí a vivir la experiencia, fui varias veces y me aventuré a entrar, lo demás es fruto de la abundancia del universo, la infinita abundancia.

No tengamos miedo a la cantidad de dinero, gastemos con conciencia y de seguro verás grandes resultados. Quizás el amor de tu vida está en ese restaurant que tanto te encanta, pero al que no quieres ir para ahorrar, pero igual gastas ese dinero. Mejor date el gusto y verás manifestarse la abundancia.

Cambiemos la manera como nos relacionamos con el dinero, hagamos de este solo un intercambio de experiencias y dejemos al universo hacer su parte en la hermosa experiencia de vivir en este planeta que tenemos como nuestro hogar.



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