El marketing como expresión de amor genuino

Sabía que quería escribir sobre el amor, pero no sabía por qué estaba buscando su significado en el website de la RAE , a fin de cuentas no estaba buscando una definición linguística sino más bien su significado real. Sin embargo, como mercadólogo, también me sirvió para reconfirmar que el buen posicionamiento de la RAE le da el lugar en mi subconsciente de portador de la verdad..

Acto seguido cambié de fuente y recurrí a varios amigos y seres queridos a quienes amo y considero muy inteligentes y les pregunté: ¿qué es para ti el amor? No es sorprendente que algunos no supieron responder esa pregunta, recibía a cambio la cara de “te pasa algo?” Algunos me dieron citas y autores con conceptos muy valiosos de la madre Teresa de Calcuta desde el punto de vista de la compasión, algunos interpretaron mi pregunta desde un punto de vista romántico y me citaron fragmentos de Mario Beneddeti o José Angel Buesa… pero de todas estas maravillosas visiones, la que más se asemejaba a lo que buscaba, era la de un biólogo. Humberto Marturana define el amor como una relación simbiótica, natural… a mi parecer perfecta.

«El amor es la emoción más intensa de todas; es el dominio de las conductas en las cuales el otro surge como legítimo otro en condiciones seguras. No es una virtud, no necesita mayor entendimiento, son las condiciones en las que el otro surge en condiciones seguras de otro, en combinación con uno.»

Humberto Marturana

Ahora, de nuevo, ¿qué tiene que ver esto con el Marketing? Todo.

corazonEspecialmente si se trata del marketing como debería ser, con todos los elementos éticos y un propósito trascendente. Harish Manwani el CEO de Unilever -una de las empresas trasnacionales de consumo masivo más grandes del mundo- es un ejemplo de esto. Manawi habla sobre cómo el propósito de su compañía no es vender jabón sino “transformar las vidas de las personas”. Al incorporar mujeres en áreas rurales de la India a ser parte de la cadena de distribución con programas de entrenamiento y dotación de recursos, éstas nuevas emprendedoras se convierten en socias de negocios de Unilever, transformando el paradigma de la pobreza y, adicionalmente, resolviendo el problema de distribución de productos para poblaciones remotas, en las cuales las cadenas comerciales convencionales no llegan. Tener jabón de tocador en zonas rurales puede ser, literalmente, la diferencia entre la vida y la muerte, sobre todo para la infancia de estas partes del mundo.

El amor es en sí la forma de mercadear, en este caso y en concordancia con la visión de Marturana, se opera bajo la premisa de una simbiosis en la que se sabe que “si el otro no está bien, entonces uno tampoco lo está”. Por ende como mercadólogos debemos ver más allá de nuestro producto en el anaquel para perseguir un posible beneficio a la comunidad donde se comercializa. Debemos dejar de ver solo consumidores y estadísticas y ver personas… y amarlas.



Deja tus comentarios aquí: