El mejor plan vacacional es estar con papá y mamá

Se acercan las vacaciones y con ellas, la angustia para muchas madres. Cuando el grupo de mamás se encuentran en las instalaciones de los colegios de cara a los actos culturales que marcan la culminación de un año escolar, entre ellas se comentan: ¿Qué voy a hacer con mi [email protected] todo el día dentro de casa? ¡Se fastidiará! ¿Sabes de algún plan vacacional? ¡Hay que ponerlos a hacer algo!

Yo no puedo evitar sorprenderme por el comportamiento de estas madres (que son muchas) y por su interés en “deshacerse” de sus muchachos con tanta premura. Es cierto que la escuela nos da a las mamás cierto respiro y libertad para hacer diligencias sin preocupaciones, pero ¿no crees que ellos merezcan un tiempo de descanso después de intensos meses de estudiar, estudiar y estudiar?

Quiero que hagas un ejercicio mental: Cierra los ojos y visualízate diariamente en tu jornada laboral y lo estresante que muchas veces puede resultar. En medio de tu trajinar y de las responsabilidades que no te dan tregua, pronuncias o sencillamente piensas: ¡Necesito mis vacaciones ya!

La temporada vacacional es la válvula de escape para toda persona, incluyendo a los más pequeños de la casa. Ellos necesitan un respiro. Hay muchas maneras de organizarse para disfrutar con ellos de las vacaciones. Recuerda que el tiempo vuela y cuando tus hijos sean grandes, entonces añorarás ese tiempo que te perdiste y que no regresará. Nada mejor que tener la satisfacción de haber sido unos padres presentes y guardar en nuestra memoria los mejores recuerdos al lado de ellos.

Si hacemos que la infancia de nuestros hijos no tenga un descanso y esté en un constante vaivén entre: escuela, actividades extracurriculares, tareas dirigidas, planes vacacionales o en su defecto, cuidado diario disfrazado de plan vacacional, no nos quejemos cuando lleguen a la adolescencia y se transformen en estudiantes rebeldes negados al estudio.

Comprendo la desesperación de algunas madres que trabajan y se encuentran en aprietos al no tener con quien dejar a sus hijos, pero siempre hay una solución. Mi suegra solía hacer coincidir sus vacaciones con la de sus hijos. ¡Excelente idea! Pero si no puedes implementar esta estrategia, estos tips te ayudarán a buscar la conciliación perfecta entre trabajo-hijos-vacaciones:

  • Busca un calendario y verifica cuántas semanas serán de vacaciones. En función de los días, agenda una semana para cada actividad. La idea es ofrecerle a ellos un abanico de alternativas para su diversión y esparcimiento.
  • Verifica la disponibilidad de los abuelos. No vendría mal fomentar los lazos afectivos entre la familia.
  • Considera un plan vacacional que realmente ofrezca diversión a tus pequeños. Tacha de tu lista las opciones donde te ofrecen nivelar sus conocimientos académicos.
  • Los tíos podrían tener tiempo libre para pasar una semana de risas con sus sobrinos.
  • Si estás separada de tu pareja, involucra al padre en esto de las vacaciones. Es una oportunidad perfecta para que papá no se quede por fuera. La crianza es cuestión de dos.
  • Si tu jefe te lo permite, muéstrale a tu hijo cómo es un día en tu trabajo.
  • Aprovecha tus fines de semana o las tardes libres para irte con ellos a un parque, a comer helados, a ver una película de estreno, a visitar centros comerciales, a correr bicicleta o patines, a ir de playa o de piscina, a visitar museos, disfrutar de una obra teatral, hacer deporte o yoga. Las actividades son infinitas.
  • Dentro de casa hay también muchas opciones para hacer con ellos. En www.elefantesyratones.com encontrarás un aliado para desarrollar actividades outdoor con los niños. Si quieres dar un valor agregado a estas jornadas, invita a algunos de sus compañeros de colegio y comparte con ellos un día sin igual.

Y así llegará el inicio de clases y descubrirás que las vacaciones no era el monstruo de cuatro cabezas que imaginabas. ¡A divertirse en familia!



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