El mejor regalo que me dieron mis padres: Mis hermanos

Cuando mi sobrina Isabel tenía 2 años llamaba a su hermano mi «tuhermano» en lugar de Eduardo, porque aprendió de su mamá: dile a tu hermano esto o lo otro, así que quedó como un chiste familiar, porque la palabra hermano tiene mayor significado cuando se acompaña del posesivo, «Mi». Este cuento familiar tuvo mucho significado cuando leí a Frank Bruni quien escribió recientemente un artículo en el New York Times The gift of siblings, hermoso artículo y uno de los más veces compartido por la red de internet. Estoy totalmente de acuerdo con él, por eso lo coloqué en mi muro de fb, especialmente dedicado a mis hermanos y lo compartí con mis hijos.

Es que estoy de acuerdo con el señor Bruni que el mejor regalo que recibí de mis padres son mis hermanos. Yo nací la segunda de 5 hermanos sin contar los gemelos que si bien no salieron de la clínica siempre se mencionaron como parte del equipo. Mamá y papá tenían a su vez hermanos y la siguiente generación también brindó múltiples frutos, así que la familia es grande y afortunadamente la tecnología nos permite saber como están aun cuando no nos escribamos, por eso no me siento tan sola en navidad tan distinto ahora que cabemos todos en la mesa pero colocamos las IPads para vernos alrededor del mundo.

Mamá siempre procuró que compartiéramos mucho, que la casa estuviera acomodada de tal modo que sus habitantes se vieran obligados a compartir, a tocarse. Así crecimos y miren que mis hermanos crecieron mucho, casi 1,80, por lo que más que tocarnos nos tropezábamos. Además cada uno llevaba sus amigos por lo que era una «gentamentazon» como decimos en Venezuela.

Nuestro cuarto tenía 3 camas más la peinadora, más los juguetes y hasta libros etc. Y todos hacíamos la tarea en la mesa del comedor o sobre el piano, había un solo escritorio pero todo estaba en el mismo espacio.

Una de las características más interesantes en las familias es cómo cuando se reúnen de adultos vuelven a asumir los roles que tuvieron de niños. Hasta hace unos 5 años aún llegábamos a casa de mamá y nos tirábamos todos en la cama a conversar.

Siempre hemos sido unidos pero ahora que estamos regados por el mundo continuamos conversando todos los dias, compartiendo el almuerzo por wassap.

Hace poco mi hermana me dio un gran regalo, y me fui a visitarla con mi hijo. Luego llegó mi hermana menor y tuvimos 4 días como los de hace 35 años.

Mi hijo estaba gratamente sorprendido cuando pusimos el cd de Los Jersey Boys y comenzó Franky Vallie. «cant take my eyes off you…». La cantamos a voz en cuello como 6 veces por las calles de Bogotá, nos reímos montones y nos acurrucamos mucho. Como antes, como siempre.

Ahora que lo pienso bien, cuando sea más viejita quiero estar cerca de mis hermanos, mis hijos y mis nietos tendrán su propia vida y sus experiencias, pero mis hermanos son otra cosa, nos comunicamos con solo mirarnos.



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