El miedo a envejecer

El miedo a envejecer

Para viejo vamos todos ¿por qué le tememos tanto?

La vejez es una etapa en la vida tan natural como la infancia. Sin embargo, la cultura de la juventud y lo nuevo, ha desplazado el respeto y admiración que antes se profesaba a las personas mayores y  nos hemos embarcado en la carrera frenética tras la fuente de la eterna juventud para no sentirnos execrados.

Uno de los grandes temores es a perder la independencia. En este mundo competitivo de gente exitosa, el tener que pedir ayuda pareciera ser un fracaso. Convertirse en una carga para los demás es poco menos que un castigo.

Por otro lado, el culto a la juventud y a la belleza, se ha convertido en una presión muy grande, para los que ya han pasado los 45 años e incluso para los de la tercera edad. Verse canas, arrugas, o flacidez puede ser traumático para muchos, aunque ya hayan pasado la edad en que las carnes se aguantaban solas.

Para colmo, ya ni siquiera mostramos admiración por el conocimiento que han logrado acumular con los años de experiencia. El desplazamiento de la sabiduría de la vejez por fórmulas rápidas de aprender o encontrar información se ha convertido en la nueva tendencia.

Esta bien que aprovechemos las ventajas de la ciencia para alargar la juventud, pero seamos sinceros, a veces rayamos en lo ridículo cuando queremos aparentar lo que ya no somos y nos olvidamos de lo que hemos logrado ser.

Quizás podemos ir tomando algunas medidas para disfrutar a plenitud los años dorados. Adaptarse a los cambios de ritmo, recuperar la autoestima, no quedarse estancado en el pasado, adoptar nuevos pasatiempos o recuperar los que dejamos atrás por falta de tiempo y sobre todo, disfrutar de la vida. Después de todo, hasta la vejez tiene sus ventajas.

Hay cambios que no podremos evitar a pesar de los adelantos científicos, pero si nos deslastramos de las presiones externas, se nos pueden hacer más liviano el proceso.  ¿o prefieres continuar con la carrera contra el tiempo?



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