El otro es mi espejo (III)

Continuando con una serie de artículos que abordan el método de crecimiento personal conocido como «Los Espejos», conoceremos más clasificaciones.

El espejo de tus valores ocultos. Los espejos, como lo dije en principio, no solo muestran tus aspectos negativos, también reflejan tu luz, potencialidades, valores, misión, es posiblemente no estés consciente de estas cualidades en ti, quizás las tuviste en el pasado y las has dejado de lado o son partes de ti que quieren manifestarse.

Te cuento la historia de uno de mis clientes, Felipe. Era un niño tímido y a causa de su timidez sus profesores lo creían poco inteligente y con frecuencia se lo repetían. Lo mismo ocurría en su familia. Hizo una carrera técnica, porque creía no tener la capacidad de terminar una universitaria. Su vida era monótona, aburrida, tenía un trabajo que le daba poco pero a causa de su malestar, comenzó a buscar respuestas y fue así como encontró la espiritualidad. Un dia asistió a una conferencia con un gran científico con el que se sintió identificado. Se dijo: «quiero ser como él», solo que ya tenía 30 años. ¿Por dónde empezar? A esa edad, Felipe hizo una licenciatura en Física, luego un postgrado en Biofísica, le siguió una especialización en Energía Solar, y no contento aun, terminó haciendo un doctorado. Finalizó sus estudios a los 40, hoy en día es un científico reconocido por sus trabajos sobre las Nuevas Energías.Todo esto, porque una tarde, un científico (espejo de sus valores ocultos) apareció en su vida para inspirarlo y recordarle que él podía hacer lo mismo.

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Revelación del masculino o femenino. Este espejo va a revelar partes de nosotros no resueltas en relación con nuestro padre (principio masculino) o madre (principio femenino), para que, por acción o reacción, nos identifiquemos con ellos. Luego trataremos de superar estas conductas, buscaremos la unidad de estos principios dentro de nosotros mismos y, de esta manera, creamos nuestro padre-madre interno.

El ejemplo es muy personal, yo siempre critiqué mucho a mi mamá porque me parecía que había cometido una cantidad de errores con nosotros (menos mal que no lee mi blog). Cuando tuve a mi primer hijo hice todo por no parecerme a ella (reacción), igual con la segunda. Con el tercero (espejo de la revelación del masculino y femenino) me encontré tan ocupada como mi mamá con sus cinco hijos, sentía que la situación me superaba y encima, Tobías (el menor) nació con los intestinos inmaduros, así que sus primeros 10 meses los pasó en mis brazos. De repente, la madre perfecta que había sido hasta ese momento fue cediendo el puesto a una madre impaciente, regañona y dejé de ser cariñosa con los niño: las mismas cosas de las cuales me quejaba de mi madre. Hasta comencé a parecerme físicamente a ella y a entender que hizo lo mejor que pudo. Yo no podía con tres niños, ¿cómo hizo ella con cinco?

Estaba consciente de que no podía quedarme así. Poco a poco empecé a trabajar la rabia y muchas otras cosas que han pasado en mi familia de una generación a otra. El año pasado escuché esta historia de padres internos así que ahorita mismo me encuentro en ese trabajo. Este ejemplo está incompleto, el proceso continúa, cada vez estoy más cerca. Podría contarles lo mismo de mi parte masculina (padre), la cual también se manifestó con mucha fuerza, pero quise simplificarles el caso. Este espejo es muy amplio porque en la relación con estos principios también están contenidas la relación que tenemos con la Tierra (madre primigenia) y con el Universo (padre primordial).

Despertar e Iluminación Espiritual. Este tipo de espejos nos conectan con nuestra esencia profunda, la cual es sagrada. Generalmente, el despertar es producido por eventos dolorosos como enfermedades, relaciones difíciles, pérdidas de empleo, vejez, divorcios y otros similares. Aquí me refiero al verdadero despertar espiritual, al que nos conduce a una vida de prácticas profundas. Según Andreas Mamet, lo que la mayoría de la gente conoce como despertar es una especie de semi sueño en el que no estamos completamente dormidos pero tampoco despiertos. Estas prácticas tienen como objetivo el balance, la armonía, encontrar las polaridades, encontrar la sombra para conocer la luz, atravesar la frustración para encontrar el placer, el caos para apreciar la calma. Una vez que salimos de la dualidad, conocemos la iluminación. De la división a la Conciencia de Unidad, la iluminación es en parte eso, el retorno al UNO.

 

 



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