El Perdón, hazlo diferente

Cuenta la historia que hay un gigante que nos arrastra como quiere, se trata de una gran nube que nos nubla la verdadera visión. Todo comienza cuando empezamos a creer que el dinero es lo que perseguimos mientras vivimos. Algunos aprenderán a robar y vivir de este oficio, otros a estudiar y trabajar y que para no tener necesidad de robar, en fin, cualquier oficio se premiará con dinero.

Esta nube gigante es el Dios del dinero, ella crece y crece pero se forma de creencias que ha establecido la raza humana, la historia la cuenta alguien que empezó a prestar atención a sus errores, específicamente en el cómo y para qué estaban allí dichos errores, pertenecía al grupo que debía estudiar para trabajar, y aún así, se pensó todos los atajos para el culto a esta nube gigante, el Dios del dinero.

Desde sus errores aprendió y pudo notar lo que realmente enferma al hombre:

1.- Su afán de estudiar para elegir profesiones que nos garanticen el mejor escenario económico, y que incluso se acompañe con la tentación por tomar los atajos, tanto si realmente lo tomas como si no, si habita en tu mente, ya tiene vida y respira, si un atajo te causa incomodidad por pequeña o grande que sea es una señal de que vive en ti.

2.- Hay otro afán, que tarde o temprano te atrapa, esto de elegir parejas en función a lo que tienen, ofrecen o al menos a lo que puedan aportar, así sea preparar comida y atender las cosas más básicas, mujeres y hombres buscando exactamente lo mismo, profesiones, tener, el aporte individual y lo básico, donde entra por cierto el sexo. Se presentan otros atajos, todo atajo que se tome es cortar el camino, pretender el modo más fácil y rápido, para tomar ventaja en la carrera contra el tiempo.

3.- Otro afán, es que te creas que tu mejor sexo, sea con intenciones de perdurar en el tiempo o no, está condicionado al gasto que esto implique, hombres y mujeres cada uno desde su rol, aunque sea una vez en la vida y si se es muy sincero una y otra vez, sabrán reconocer que cada cual en su papel reconocen que para entrar en acción la norma es el gasto, la conquista, así ese gigante pues sabe bien que su culto siempre, siempre estará garantizado, me necesitan, soy vital, quien no me tiene, se le hace más difícil, pero aun teniéndome, que se practique la ingratitud, eso me gusta, eso me mantiene, pues la nube gigante como a todos nos pasa, tampoco quiere morir.

4.- Esta gran nube gigante sigue creciendo, ahora hombres y mujeres saben de negocios, compiten y es por lo mismo, DINERO, reconocimiento, aceptación. Aunque todos los escenarios te conduzcan al despertar de la conciencia, la tan atacada política hoy en día nos enfrenta y cada vez es con más fuerza.   Cuenta la historia que esto pasa porque todos tenemos un político dentro, ese que sabe decir exactamente lo que quieres escuchar, ese que calcula con estrategias aprendidas, sin importar que esas estrategias te conviertan en otra persona, que te conviertan en lo que no Eres, ese con deseo de poder, con deseos y más deseos, todos materiales e individuales, aunque disfrazados del bien común.   Ya el gigante esa gran nube hizo su cometido, no le temes a ella, realmente temes es por ti mismo, temes no encontrar la luz para el retorno, porque no te gustas ni tú mismo, cosa que no es fácil admitir. Por ello, termina la enumeración con lo siguiente,

5.- El afán de este gigante es tenerte dormido, inconsciente, mintiéndole al mundo que a fin de cuentas es, mentirte a ti mismo, te casa con el miedo, pactas, firmas contratos, con exigencia de fidelidad, lealtad y te vuelve adicto a mirar el conflicto, sólo así garantiza su vida, su permanencia. Para enfrentar ese miedo, te toparas con todos los afectados y afectadas por la misma nube, le inculparas y hasta negarás ser como él, como ella, desconoces que ver con inocencia al otro es mirar tu propia inocencia. Tu deseo de que pague y sea castigado es tu creencia de que ha pecado, tal vez te digas que todos son malos y por cierto te excluyas de serlo.

Creerás que se trata de niveles y aunque no quiera verme, me auto-castigo inconscientemente y los que están en niveles superiores que paguen el precio, puede que hasta te haga creer, nadie paga, decepciónate y anímate, búscame, búscame, búscame, la nube se encargó de soplarte mentiras, las mismas que aprendiste a repetirte y ver en otros.

Así es como se ha satanizado al dinero, así es como un gran sistema lo maneja y te educa para que desde tu aporte con el miedo esa nube gigante no muera, pues se mantiene viva con el miedo, con la oscuridad y nublando tu visión.

El dinero en sí, no es lo verdaderamente satánico, sino la gran nube gigante inventada por la raza humana para la raza humana misma, que no es otra cosa que su interés por su propia auto-destrucción, no se sabe merecedor, se cree muy en el fondo, igualmente satánico con su mundo,  olvido que es luz y amor y su falta de memoria le hace experimentar el infierno al que tanto teme.

Para  transitar el camino de la luz, es muy cuesta arriba, porque implica la destrucción de esa nube gigante, implica despejar tu propio cielo de esta nube gigante que nubla la visión.

El primer paso es darte cuenta que la nube por muy gigante que sea, es falsa, que puedes despegar, que puedes volar más alto y perdonar a tu propia raza por tan viral nube compartida o lo que es mejor, perdonarte a ti mismo por haber creído que tenía el poder sobre ti, e incluso, que pudieras ser tú el autor intelectual de tan satánica obra, eres inocente, pero te sientes culpable y en lugar de hacerte responsable, huyes e inculpas, camino fácil que solo la nube gigante te muestra para no morir.

El miedo condena y el amor perdona y que el que no perdona juzga con la convicción de que ellos no intervinieron en la creación de esta gran nube gigante, pero la verdad es que la hicimos entre todos desde el principio de los tiempos, como una pequeña familia que ha crecido y con la misma la nube que nos arrastra ciegos. Perdonar es considerar que todos somos responsables, es considerar nuestra inocencia por desconocimiento, por no tener la visón clara y porque además ya fuimos perdonados por la misma Creación, Universo, Dios.

Nadie puede dar lo que no tiene, entonces no es perdonar a otros, es perdonarte a ti mismo.

Esa gran nube gigante no eres tú, si aún no lo descubres, no te perdonas ni perdonaras a los otros,  juzgas a otros pues tienes que justificar el no haberte perdonado, el no ver con claridad.

Cuenta la historia que la palabra tiene poder, que cada pensamiento que tienes acarrea paz o guerra, amor o miedo. Un resultado neutral es imposible porque es imposible que haya pensamientos neutros, los pensamientos neutros son tus inventos y las excusas para no corregir la visión. Si se te hace más fácil pregúntate si con tu pensamiento estas construyendo o destruyendo, sabrás inmediatamente que elegimos la destrucción y es de manera inconsciente, pues crees vehementemente en esa nube, esa que te sigue a todas partes.

Esa nube cuenta la historia es de lo único que tienes que cuidarte, pues allí reconoces a tu verdadero enemigo: Tú mismo con tu falsa creación! La gran nube gigante es lo único que quieres matar y puedes matar. Sin prisa pero sin pausa, abre tu mente, ábrele la puerta al perdón, agradecerás tu nueva visión y recordaras tu esencia divina de amor incondicional.

No repitas la historia, podemos hacerlo diferente!   Perdónate, perdona, agradece la evolución de la raza humana y ama a todo y a todos, Somos Uno! Sólo el que se perdona a diario, perdona a diario y por ende conoce el verdadero amor incondicional y lo puede dar porque se descubre es el Amor mismo, imagen y semejanza del Dios Padre-Madre-Hijo, todos en Uno, creador de todo lo que Es!

Esta historia continuará! Todos somos importantes en ella !



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