El poder de detectar tus creencias irracionales

El poder de detectar tus creencias irracionales

“Todo hombre, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro”

Santiago Ramón y Cajal

 

Muchos van por la vida con la pesada maleta de creencias que se originaron en algún momento, generalmente en la infancia cuando el poder de discernimiento no está establecido, y que por distintas causas o eventos se establecieron como verdades, y pueden llegar a hacer mucho daño.

Se establecen asociaciones por complejos mecanismos de defensa que, al plantearse como verdades absolutas y no someterse a validación posterior, pueden dar origen a fobias, malestares, problemas de autoestima, descontrol emocional, actitudes inadecuadas para la obtención de paz interior, entre otras.

Veamos dos ejemplos:

  • Personas que desarrollan anorexia por el dolor de soportar la burla y la humillación de otros en relación a su sobrepeso. En este caso el dolor de la no aceptación puede llevarlos a culpar a la comida del dolor (en lugar de comprender que la responsabilidad fue del rechazo de esos seres que disfrutaban con la burla), lo que lleva a la fobia a alimentarse, a pesar de que esa conducta los pueda conducir a la muerte.
  • Creer que todos los hombres o mujeres son malos y perversos por malas experiencias vividas con uno o algunos de ellos, en lugar de comprender qué los hizo seleccionar en forma inadecuada. De este modo la responsabilidad se proyecta en lo externo, y se produce evitación ante la posibilidad de tener nuevas posibilidades de relación.

De esta forma, se genera un diálogo interno negativo que nos limita, producto de esas creencias sin sentido o irracionales que en un momento de la vida se crearon de forma equivocada, y creímos que con ellas nos protegeríamos.

Albert Ellis, doctor en psicología y creador de la terapia racional emotiva, señala que la mayoría de las personas tiene errores de pensamiento que son:

  • Ignorar lo positivo.
  • Exagerar lo negativo.
  • Generalizar.

¿Cómo identificar las creencias irracionales?

La manera de lograrlo es desde la observación, prestando la máxima atención, ya que al considerarlas verdades absolutas no solemos someterlas a prueba. El punto focal es que suelen ser dogmáticas, vinculadas al todo o nada, siempre o nunca, es decir, se manejan como verdades absolutas y, desde allí cualquier cosa que ocurra distinto a eso que creemos produce un daño emocional inmenso.

Una vez identificadas puedes trabajar en ellas cuestionando su carácter absoluto; buscando evidencias, y entendiendo que en la vida nada es absoluto, por lo que el bienestar emocional requiere no solo que entendamos la relatividad de la misma, sino entender que todo cambia, en ocasiones estamos arriba y otras abajo, a veces logramos lo que esperamos y otras no, y aun así, no solo es perfecto, sino que es la naturaleza de esta experiencia llamada vida.

Menos frustración, más comprensión y superación.



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