El poder de la Fe sobre tu autoestima

Hoy tengo el gusto de compartirle una buena noticia: Acabo de publicar mi nueva guía “Los 5 Pasos de la Mujer Segura: Guía práctica para superar la tristeza, la soledad y subir tu autoestima”, la cual se acaba de convertir en la publicación #1 en ventas en Amazon Kindle en la categoría de Bienestar en español. Se trata de un libro electrónico corto dedicado a ofrecer herramientas que he creado junto a un importante grupo de expertos en mejoramiento personal, que tienen la intención de apoyar a la mujer en el proceso de tomar algunas de las decisiones más importantes de su vida. Para detalles sobre cómo adquirir la guía te invitamos a entrar en www.LaGuiaDeAlberto.com. Por ahora, te obsequio un capítulo de la misma y se trata de una sección que para mí tiene un significado muy especial.

El poder de la Fe sobre tu autoestima

Cuando las personas me escuchan en la radio o me ven en la televisión o las redes sociales dando sugerencias a otras personas acerca de cómo vivir mejor, muchos se quedan con la impresión muy errónea de que yo no tengo problemas. Pues te cuento que, a pesar de tener una vida muy plena y llena de satisfacciones, me enfrento a retos todos los días y muchos de ellos no siempre tienen una solución inmediata.

No importa cuál sea tu creencia espiritual o religiosa, el sólo hecho de admitir que hay una fuerza superior que creó todo lo que existe en el universo, incluyéndonos a nosotros, nos entrega la tranquilidad de saber que los momentos más complicados también tienen una razón de ser. Personalmente te confieso que, en los momentos más difíciles de mi vida, le pido a Dios que me lleve de su mano.

Todos vivimos momentos de incertidumbre y ansiedad. Son momentos en los que tratamos de entender por qué ciertas cosas nos pasan “solamente a nosotros”. Momentos en los que no entendemos por qué otros obtienen cosas que nosotros hemos tratado de tener por tanto tiempo. Esos instantes en los que sentimos que somos menos valiosos que los demás o, simplemente, pensamos que no tendremos la fuerza para sobrellevar un reto de salud, de trabajo, un problema de dinero o el dolor que nos causa alguno de nuestros familiares.

Cuando me veo en momentos así, acudo a la Fe que tengo en Dios. Hay personas que le llaman por otro nombre. Hay otros que se sienten más cómodos con el concepto de “el universo”. Cualquiera sea la forma en la que admitas la existencia de una fuerza superior, mantenla en mente siempre. Y digo “siempre” porque no es suficiente con dejar en sus manos aquellas cosas que no podemos controlar o que nos causan un problema, sino porque tenemos que agradecer a esa misma fuerza superior cuando las cosas sí nos salen bien y las bendiciones llegan a nosotros.

Hay personas que prefieren rezar con palabras específicas. Hay otras, como yo, que prefieren tener una conversación con Dios, agradeciéndole por lo que tenemos y poniendo en sus manos nuestras carencias. Otros optan por una combinación de ambas. Cualquiera sea la forma, te invito a mantener ese ritual, ojalá diariamente, para encontrar un poco más de paz.

Y tú dirás ¿qué tiene que ver esto con mi autoestima? La respuesta es “mucho”. Cuando tenemos Fe en una fuerza superior, podemos caminar por la vida con la espalda recta, los hombros hacia fuera y la cabeza en alto, no solamente por aquellas cosas en las que sí confiamos en nosotros mismos. También podemos mantener esa actitud porque sabemos que todo aquello que hoy nos preocupa, va a tener solución y que todo aquello que no podemos controlar, tiene una lógica perfecta que ponemos en manos de Dios.

Si crees que Dios existe, entonces tienes que creer que Él no ha cometido un error al haberte creado, ni tampoco al ponerte frente a los retos que hoy encaras. Agradece cada día de vida manteniendo la Fe y la certeza de que todo, tanto lo bueno como lo malo, tiene una razón de ser en tu vida.

Tomado de “Los 5 Pasos de la Mujer Segura: Guía práctica para superar la tristeza, la soledad y subir tu autoestima”. Disponible en www.LaGuiaDeAlberto.com.



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