El poder de una sonrisa

El valor de una sonrisa es incalculable, porque se crea con la única cosa que crece cuando se reparte, el amor.

La sonrisa cuando es sincera esta cargada de buenas vibraciones, de amor y alegría que descarga nuestras tensiones, nuestros enfados y nuestro estrés. La sonrisa se expande, es una sana epidemia; cuando alguien te sonríe de corazón inmediatamente te contagia ese estado y sonríes a otra persona que, a su vez, sonríe a otra persona. Y de pronto nos vemos siendo participes de una cadena de sonrisas que paraliza el ritmo vertiginoso Cuando sonríes a la vida, ella te lo recompensa, cuando sonríes y agradeces te ves rodeado de energía que te sana y purifica. La sonrisa cura el alma pero también es un fuerte tratamiento que rejuvenece y sana nuestros cuerpos

Son necesarios cuarenta músculos para arrugar una frente, pero sólo se requieren quince para sonreír. La sonrisa está con nosotros desde que nacemos… no lo aprendemos, nos viene de serie junto con el amor incondicional con el que entramos al mundo. La sonrisa no se manipula, no nos la imponen, la sonrisa la elegimos nosotros libremente. Cuando nos regalan una sonrisa nos sentimos automáticamente más felices, es un tesoro ver a alguien sonreír; ver arrugar sus ojos y brillar su alma no tiene precio. Volvamos a la sencillez de ser felices con poco, volvamos al niño interior que se ilusiona cuando ve una mariposa y sonríe a todas las cosas como si fuera la primera vez.

Sonríe, haz la mueca de la sonrisa. ¿Qué sientes? Pues, debes sentir algo especial. Este sentir es una energía, un mecanismo que en los antiguos templos de sabiduría de China se descubrió y que se puede aplicar para sanar muchas enfermedades, estados de ánimo y también para la prosperidad, éxito, relajación, sabiduría y muchas cosas más. Con una sonrisa puedes conquistar las almas más duras… Con una sonrisa puedes alegrarles el día a muchas personas y con una cara agreste echárselos a perder.

Un antiguo refrán dice: “Una sonrisa en los labios, un mundo en las manos”. Uno de los más grandes actores Charles Chaplin decía: “Un día sin sonreír, es un día desperdiciado”.

La sonrisa es mucho más importante de lo que se piensa. Aquel que no sabe sonreír, tampoco sabe reír. Para reír se necesitan muchos menos músculos que para estar molesto, principalmente se libera la tensión en el entrecejo y la frente que causan las arrugas de la vejez. Puedo reírme de mi mismo, puedo echar a reír cuando desee, es parte de una buena evolución en la autoestima. Aquel que pueda reírse de si mismo, está mucho más preparado para enfrentar al mundo.

Si pierdes la capacidad de reírte de ti mismo, es hora de que los demás comiencen a reírse de ti. En la mayor parte de las ocasiones es mejor echar a reír. No olvides: Una sonrisa en los labios, un mundo en las manos. La sonrisa y la risa mejoran tu aura, el carisma, los favores hacia ti. Te ganarás la buena voluntad con mayor facilidad.

Pero lo mejor de echar a reír, es que tendrás mucha mejor salud.

Cada vez que veas el cuarto creciente o el cuarto menguante, verás la sonrisa de la Luna. Cuando está creciendo sonríe, y cuando viene perdiendo luz, es decir decayendo en el cuarto menguante, también ríe. El cosmos y el universo siempre ríen. Aprende de la sonrisa de Luna.

Cada vez que veas sonríe con todo el universo, no interesa si estás creciendo o decayendo, siempre debes sonreír. La sonrisa de Luna te guiará. Nunca debes estar triste, la misma energía que da vida a las estrellas es la misma que te la da a ti.

Tú eres otra estrella que debe seguir brillando. La energía de la sonrisa o la risa, tiene poderosos efectos curativos. La risa mejora la salud, cambia la química de la sangre, protege al organismo de la enfermedad y las depresiones además de detener las enfermedades cardíacas. Sonreír o reír tiene un efecto beneficioso sobre nuestra salud en al menos 24 horas. Sonreír tiene un efecto analgésico en las respuestas del sistema nervioso al dolor y ayudan al sistema inmunológico. Cuando encontramos esa experiencia que nos agrada se aumenta la cantidad de beta-endorfinas y otro tipo de hormonas relacionadas con el crecimiento. Con lo cual, incluso antes de sonreír ya estamos generando un cambio en nuestra salud. Desde hace años se habla del poder curativo de la risa. Especialmente, desde que se comprobó en experimentos realizados en hospitales que la risa ayuda a recuperar antes la salud de los enfermos. Cada vez se confirma más que la risa mejora el estado físico del cuerpo humano.

La risa relaja los músculos tensos, reduce la producción de hormonas que causan el estrés, rebaja la presión de la sangre, y ayuda a incrementar la absorción de oxígeno en la sangre. También ayuda a quemar calorías puesto que movilizamos unos 400 músculos del cuerpo.

Es mejor transformar el mundo con una sonrisa que seguir pegando patadas al miedo que nos mantiene presos

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