El reto del nuevo año

Ya cuando restan poco más de tres semanas para el fin de este año y comienzo un año nuevo resulta positivo y hasta terapéutico reflexionar acerca de lo que hicimos y lo que no.

Hacernos preguntas del tipo: .. ¿Qué fue lo que dije que haría este año y no hice? ¿En qué o con quién fui reactivo? ¿Cómo puedo dar más de mí o hacer mejor lo que hago? ¿Cómo podría ser mejor padre, hijo, hermano, amante, profesional etc.? Podrían dejarnos muy buenas pistas.

Pero usualmente esto se convierte en un ciclo repetitivo, hacemos una lista de las cosas que queremos cambiar todos los años, luego imaginamos lo maravilloso que sería propiciar ese cambio para finalmente hacer otra promesa de cambiar.

Hacer este inventario junto con un FIRME compromiso de cambio determinará la persona nueva en quien nos convertiremos este año venidero. Es importante darse cuenta de qué me perdí debido a mis miedos y limitaciones pero no para castigarnos y sentirnos culpables sino para INSPIRARNOS a cambiar.

Para darle paso a nuestra evolución debemos observar nuestras limitaciones tal cual como son y el precio que pagamos a diario por mantenerlas.
Nuestras guerras son internas y no externas, el arrepentimiento lejos de hacernos sentir culpable nos ayudará a encontrar el enemigo para enfrentarlo frente a frente si de verdad así lo deseo.

Encontrar tiempo para reflexionar acerca de los cambios que deseas realizar es determinante pero más importante aun es comprometernos para que esto suceda.



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