El saboteador personal

Cuántas veces te has propuesto hacer una dieta para mejorar tu imagen, o para ganar vitalidad y salud, o has tomado la decisión de levantarte más temprano para que te rinda el tiempo, o decidiste comenzar a caminar todos los días para liberar el estrés, o tal vez visitar a tus amigos con más frecuencia o quizás terminar el curso o el libro que comenzaste hace tanto tiempo… y aún cuando lo decidiste convencido de lo positivo que seria para ti, no lograste, cumplir o terminar lo que te habías propuesto.  ¿Sabes por qué? Muy sencillo, debido a esa pequeña vocecita saboteadora que escuchas permanentemente en tu cabeza y que te dice: “No importa si comes un poquito más y comienzas  la dieta el lunes”, “Hoy estas muy cansado para salir a caminar si sales mañana no pasa nada”, “Después de todo te has levantado a la misma hora por tanto tiempo, vamos, duerme quince minutos más”, o “No te apures, igual puedes visitar a tus amigos la semana que viene, de todas maneras ellos tampoco te han llamado a ti…” 

Ese duende que te proporciona las excusas que te impiden hacer uso de tu voluntad y determinación para vencer o superar las creencias, las actitudes y los hábitos negativos que has repetido por tanto tiempo, a pesar de que no te hacen bien.   Esa voz, que justifica tus errores y te sabotea la posibilidad de reconocerlos, para corregirlos y aprender de ellos, es tu principal enemigo.

Por eso, la verdadera causa de nuestro fracaso, estancamiento y pérdida de la motivación, está en nuestro interior, es ese monólogo negativo, silencioso y constante que nos excusa y justifica la falta de constancia, disciplina, compromiso y responsabilidad ante nosotros mismos, las demás personas y la vida.

¡Piénsalo un poco!!  En realidad somos capaces de crecer, madurar y tomar el control de nuestra vida, sólo, si logramos vencernos a nosotros mismos para reflejar nuestra verdadera naturaleza.

Estamos acostumbrados a ver a los demás, a juzgar sus actitudes y comportamientos desde afuera, inclusive llegamos a creer que los conocemos muy bien.  Pero en cambio, aseverar lo mismo acerca de nosotros se torna imposible porque no hemos aprendido a observarnos y a escucharnos para conocer la cara que le damos al mundo.

La mirada interior, es una práctica que consiste en vernos a nosotros mismos, con gentileza pero con objetividad y firmeza, para asumir el compromiso de cambiar aquello que presente en nosotros, nos impide entregar y tomar lo mejor de la vida a través de la ley de causa y efecto.

Dejemos de buscar culpables de lo que nos pasa, de sentirnos víctimas de los demás y de esperar a que otros hagan algo bueno por nosotros, y asumamos la responsabilidad y el compromiso de hacer el trabajo necesario en nosotros, con voluntad, conciencia y alegría, para transformarnos y convertirnos en la causa que genere un mayor bienestar. Recordemos que seremos nosotros, los mas beneficiados de este proceso. 

Escucha atentamente y con cuidado ese monólogo que mantienes en tu cabeza e identifica la polaridad de tus pensamientos. No pases por alto ninguno de los mensajes que te das a ti mismo.

Claves para Lograr tu Cambio 

  • Evita justificarte. Cada vez que la vocecita justifique un pensamiento, sentimiento o comportamiento equivocado, asume la responsabilidad de tu error y haz cuanto sea necesario para corregirlo y aprender de esa experiencia, para no tener que repetirlo.
  • Deja de buscar culpables. En lugar de pensar en que otros son culpables de lo que te pasa, y pretender cambiar sus comportamientos y actitudes…  asume la responsabilidad de tu vida y pregúntate que puedo aprender de todo esto. Recuerda que todos somos parcialmente responsables de lo que nos pasa.
  • Asume el compromiso de cambiar. Sólo tú puedes hacer algo concreto para dejar de reaccionar cuando te sientes afectado emocionalmente, repitiendo una y otra vez los mismos pensamientos, actitudes y comportamientos.  Haz una lista de propósitos personales y asume el compromiso de cumplir cada uno de ellos.


Deja tus comentarios aquí: