¿El tiempo lo cura todo?

¿El tiempo lo cura todo?

Cuando algo se interrumpe, cambia o termina se vive un Duelo o Dolor Emocional. Los motivos pueden ser muy variados como por ejemplo casarse, tener un hijo, mudarse, cambiar de trabajo, divorciarse o la muerte de un ser querido.

El Dolor Emocional puede ser por sucesos positivos o negativos, ya que en ambos casos existen sentimientos contradictorios que te pone a prueba. Un buen ejemplo puede ser perder a un ser querido después de una larga enfermedad, ya que puede representar un alivio porque ya no está sufriendo pero igualmente se quisiera tener al lado. 

Hoy se sabe por la Neurociencia que las mismas vías que transmiten el dolor emocional transmiten también el dolor físico. Es por eso que de la alteración emocional se puede pasar a una alteración física pudiendo llegar a afectar la salud.

Las personas con dolor emocional necesitan del acompañamiento de personas positivas que le regalen una escucha activa para alejar así el dolor que padecen. Este proceso lleva tiempo, pero con él y una actitud positiva la magia de la sanación hace su aparición.

Tener dolor emocional no es sinónimo de debilidad sino de ser sensible, empático, aceptar la vulnerabilidad humana, es saber darle nombre y expresar lo que sientes, siendo coherente con lo que se piensa y hace.

Dolor emocional es tener una herida en el corazón que nadie puede ver y que solo el que lo padece lo sabe, no es fácil de sanar.

Qué hacer para sanar.

  1. Reconoce que algo te está pasando. Tienes el derecho a padecerlo, sentirlo, expresarlo sin importar la reacción de los otros.
  2. No busque culpables. Buscar culpables es estar enojados. Sentir rabia es normal, la vida te confronta y hay que aceptar el Reto que te da. Todo lo que vives te sirve para aprender y obtener lecciones de vida y experiencia.
  3. Cuídate a ti mismo. Con un dolor no se puede dormir, comer ni pensar bien. Busca apoyo y que alguien te acompañe y te diga lo mucho que vales. No importa lo que haya sucedido, tú no eres una víctima.
  4. Vive sin pendientes. Lo que necesites decir o hacer, dar las gracias o pedir perdón, hazlo hoy porque mañana no sabes si tendrás la oportunidad de hacerlo. Libérate de tu dolor emocional.
  5. Pide ayuda. Hacerlo no es de débiles sino todo lo contrario, es de valientes pedir ayuda para resolver eso qué quieres sanar.

Un médico especialista o terapeuta con una escucha activa puede acompañarte a sanar, sin juzgar, criticar sin analizar sin interrupciones. La escucha activa es el mejor regalo que se le puede dar a alguien con dolor emocional.

Imagen de Gioele Fazzeri en Pixabay 



Deja tus comentarios aquí: