El truco de escritura terapéutica que necesitas leer hoy

El truco de escritura terapéutica que necesitas leer hoy

Quiero que contestes esto para ti: ¿cuántas veces en tu vida has estallado a causa de la ansiedad sin saber las razones reales que te llevaron a ese estado?

Ahora quiero preguntarte: ¿qué pensarías si te digo que eso de que “no conoces las razones” es una mentira que te has contado durante años?

Te confieso que he pasado por lo mismo que tú muchas veces. Cuando me desconecto de lo que siento para cumplir con lo urgente, cuando no escucho lo que deseo y cuando acumulo molestias, termino sintiéndome abrumada y sin tener claro de dónde viene el malestar. Sin embargo, el tiempo y la práctica me han demostrado que, en el fondo, siempre lo sé.

No te pido que me creas sin antes comprobarlo por ti mismo, pero sí te invito a que te tomes unos minutos para hacer el ejercicio de escritura terapéutica que te propondré más abajo.

No necesitas tener un Nobel de Literatura para realizarlo: solo debes tener a la mano un cuaderno u hoja de papel, lápiz o bolígrafo y ganas de viajar hacia dentro.

Escritura terapéutica para canalizar la ansiedad

Paso 1: ¡Ponle nombre! Toma papel y lápiz. Escribe una lista de las cosas que te abruman en ese momento y deja un espacio en blanco debajo de cada motivo. A mí me gusta ponerle de título: “¿Qué me abruma tanto?”, y luego comienzo a escribir.

Paso 2: Luego de escribir las razones, coloca posibles soluciones a esos malestares. Para que tengas una idea, esas opciones pueden ser: sincerarse con alguien, hacer ejercicios, pedir ayuda, dormir en otro horario, buscar un nuevo trabajo, ponerle fecha a ese sueño, etc.

El truco aquí consiste en no pensar mucho las primeras respuestas. Imagina como si fuera un brainstorming en el que colocas lo primero que sientas. Lo importante es dejarse llevar por las corazonadas.

Paso 3: Lee lo que escribiste y siente cada palabra. Comprueba qué tan viable son las soluciones que tu instinto te indicó y, si lo necesitas, lleva el papel cerca de ti los próximos días.

En una nueva revisión, puedes describir con más detalle esos pequeños pasos que te servirán para llevar a cabo las posibles soluciones de cada angustia. ¡Te ayudará un montón!

¿Para qué sirve este ejercicio de escritura terapéutica? Para practicar la confianza en la intuición, para recordarte que muchas respuestas ya están dentro de ti, aunque lo hayas dudado.

Si te animas a hacer este ejercicio, no te juzgues si no llegan respuestas rápidamente. La intuición también se practica y puede llevar un poco de tiempo escucharla mejor, pero vale el esfuerzo.

Cuídate y quiérete mucho.

Imagen de Free-Photos en Pixabay



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