El Valor de los abuelos

El Valor de los abuelos

Sin duda que los abuelos son muy importantes en las vidas de sus nietos y hoy pueden ser cuidadores, maestros y compañeros de juegos. Son asesores de confianza para los hijos y en muchos casos, brindan cuidado infantil regular o son los principales cuidadores de sus nietos. Y ya sea que vivan cerca o se mantengan en contacto desde lejos, el amor y la cercanía emocional que brindan los abuelos tienen un gran impacto positivo en el desarrollo saludable de sus nietos.

Hay muchas más cosas especiales que los abuelos hacen por sus pequeños, pero aquí hay dos que son muy reveladoras:

Los abuelos dan consejos. Ser padre de un bebé o un niño pequeño es un placer, pero no siempre es fácil. Los pequeños crecen y se desarrollan tan rápido que las rutinas de crianza que funcionan un día pueden no funcionar al día siguiente. En caso de duda, los padres a menudo buscan respuestas en línea, pero las fuentes de información sobre crianza en las que más confían son las suyas propias, ya que la experiencia vivida y la sabiduría de los abuelos pueden ser especialmente útiles y tranquilizadoras para los padres. 

Los abuelos dan amor. Lo más importante que los abuelos aportan a sus pequeños es el amor. Los bebés, niños pequeños y niños en edad preescolar aprenden y crecen a través de relaciones cercanas y afectuosas con los adultos en sus vidas. La atención, la interacción y el amor incondicional de los abuelos (y los padres, por supuesto) ayuda a que un niño pequeño se sienta seguro y protegido. Es allí donde vemos que el amor de un abuelo tiene un impacto real y duradero en el futuro de un niño pequeño, y una relación cercana e involucrada también es buena para los abuelos, ya que contribuye a una vida más sana, feliz y posiblemente incluso más larga.

Como padres, debemos fomentar las relaciones positivas con los abuelos para lograr un mejor desarrollo social y emocional de los niños. Hay innumerables estudios de investigación y estadísticas de apoyo que destacan los muchos beneficios que se derivan de los fuertes lazos entre padres e hijos. Sin embargo, lo que no siempre se reconoce es el impacto positivo que una relación cercana entre un abuelo y un nieto puede tener en la felicidad y el bienestar de toda la familia. En pocas palabras, tener abuelos cerca es bueno para todos. 

  • Los estudios muestran que hasta 9 de cada 10 nietos adultos sienten que sus abuelos influyeron en sus creencias y valores. 
  • La perspectiva de un niño sobre lo que constituye una relación sana y normal está determinada por la relación que él o ella tiene con un abuelo. 
  • A través del contacto regular, una sensación de intimidad emocional y un apoyo inquebrantable, los niños experimentan cómo debería ser una relación verdadera y positiva.

Un estudio de 2014 en Boston College encontró que “una relación emocionalmente cercana entre abuelos y nietos se asocia con menos síntomas de depresión en ambas generaciones”. Para los niños, tener a los abuelos cerca significa tener los compañeros perfectos para jugar y divertirse. Los abuelos son algunos de los mejores socios cuando se trata de usar la creatividad y la imaginación para descubrir las maravillas de la vida. Y a su vez, la mayoría de los abuelos realmente aman su papel. Según la Asociación Estadounidense de Abuelos, el 72 % de los abuelos piensa que ser abuelo es lo más importante y satisfactorio de su vida.

Los abuelos son un recurso valioso porque tienen muchas historias y experiencias de sus propias vidas para compartir. A menudo, los niños escuchan a los abuelos incluso cuando no escuchan a sus padres u otros adultos. Los abuelos también ofrecen un vínculo con la herencia cultural y la historia familiar de un niño, ya que los niños entienden más quiénes son y de dónde vienen a través de la conexión con sus abuelos. Los abuelos pueden aportar un entusiasmo especial al tiempo que pasan con sus pequeños, y eso ayuda a que un niño aprenda y crezca. Ayudan a los niños a aprender jugando, hablando y leyendo juntos mientras les prestan atención enfocada. Y enseñan más directamente contando historias.

Alex Haley (escritor estadounidense, 1921- 1992) dijo en una ocasión: 

“Nadie puede hacer por los niños pequeños lo que hacen los abuelos. Los abuelos espolvorean polvo de estrellas sobre la vida de los niños pequeños”.

Y es que los abuelos son como un gran abrazo cálido. Aman a tus hijos con una ferocidad que solo se compara con la tuya. Pero también les ofrecen a los niños un montón de paciencia y sabiduría adquirida a lo largo de años de su propia experiencia. Y por lo general vienen trayendo golosinas (o chucherías como las llamamos en Venezuela) para sus nietos, sólo para hacer la vida un poco más dulce. Como se mencionó anteriormente, los abuelos envuelven a los nietos en un amor sin fin, y tienen tiempo para concentrarse realmente en sus nietos, para acostarse en el piso y jugar con ellos, para tomarlos de la mano mientras caminan y hablarles. Los abuelos también tienen el don de compartir y crear nuevas habilidades en sus nietos, cuando por ejemplo ayudan a la abuela a hornear un pastel o aprender a tejer una bufanda, y no hay nada más divertido que ayudar al abuelo a terminar su crucigrama o arreglar una que otra máquina que se dañó. Las lecciones que enseñan los abuelos suceden durante el tiempo que pasan con ellos y los niños pueden unirse a su lado.

Y, adicionalmente, los estudios han demostrado que los abuelos hacen a nuestros hijos más felices. Una investigación de la Universidad de Oxford a más de 1.500 niños encontró que aquellos que tenían una relación fuerte con sus abuelos tenían menos problemas emocionales y de conducta que aquellos que no la tenían. Y el estudio encontró un vínculo entre la participación de los abuelos y el bienestar de los adolescentes, un apoyo que perdura a lo largo de los años de la adolescencia

Los abuelos también son historiadores familiares, ya que comparten historias y secretos de tiempos pasados ​​con sus nietos y pueden hacer que la historia cobre vida. Los ojos brillantes de los niños se iluminan cuando escuchan las historias sobre cómo la bisabuela hacía las hallacas o cómo el abuelo cruzaba a caballo para ir a la escuela. Y esa relación los ayuda a mantener las tradiciones familiares establecidas desde hace mucho tiempo. 

Crear un espacio para que los abuelos y los nietos se conecten puede ser tan fácil como una llamada telefónica una vez a la semana durante unos minutos. Aquí les recomiendo una serie de actividades que los abuelos pueden hacer con sus nietos. En primer lugar, tenemos aquellas cosas que se pueden hacer en persona, como salir a caminar, hacer un rompecabezas, hacer un picnic en el parque, cocinar juntos, escuchar música o inclusive ir al cine. Y si no viven en la misma ciudad, también hay una gran cantidad de actividades que los abuelos pueden hacer con sus nietos, como leer una historia, colorear una imagen juntos o jugar un juego de teléfono. Hoy hay opciones ilimitadas no solo para llamar por teléfono, hacer algún tipo de llamada por Internet e inclusive, utilizar una de las novedosas plataformas de video donde abuelos, hijos y nietos se pueden ver e interactuar viéndose a pesar de la distancia. Inclusive hay plataformas de video streeming que nos permiten ver la misma película, al mismo tiempo, en la distancia. 

Los niños a menudo escuchan a otros adultos y los padres, sin darse cuenta, se benefician de esta ayuda. Los abuelos son una excelente fuente de fortaleza para los nietos, ya que no solo existe el vínculo emocional, sino que los abuelos tienen la capacidad de ayudar a los nietos a sentirse especiales y abrazar los valores familiares. Hay estudios que señalan que los niños creen que los abuelos son esenciales en sus vidas y valoran su relación con ellos.

Y esa fuerte relación entre los abuelos y sus nietos se debe en parte al paso de una generación entre ellos. Los abuelos pueden dar un poco de sabiduría y amor, ya que por lo general no tienen que involucrarse en el trabajo diario de la crianza de los hijos. Este factor contribuye a importantes beneficios relacionales para una familia, pues los abuelos a menudo pueden darles a los niños la oportunidad de contar sus historias a un oído amoroso que los escuche y así ayudan a que sus nietos se conviertan en excelentes storytellers. Por otro lado, los abuelos pueden ser fuentes de fortaleza, información y sabiduría; pueden ser perros guardianes, identificando las debilidades de los padres, los niños y los peligros inminentes, y por supuesto, les gusta bromear, traer sorpresas y llevar a los niños a viajes especiales. Y nos damos cuenta de que es increíble lo poderosas que pueden ser las palabras y el aliento de los abuelos, cuando el mensaje que le puede llegar al nieto es que son parte de algo más grande, parte de una gran familia. 

Todos los que hemos tenido la dicha de disfrutar a nuestros abuelos podemos dar testimonio de lo valioso que ha sido o fue su presencia en nuestra vida: el cariño, el amor, la compañía, el aprendizaje y ese consejo sabio o de ayuda cuando la necesitamos; se trata de una relación cada vez más muy duradera. Termino con una frase del profesor de psiquiatría de Harvard Medical School, Eugene Beresin, M.D., en un artículo en la revista Psychology Today: 

Hay algo muy especial en esta poderoso experiencia, pero me pregunto si es la profunda realidad de que su familia tiene alguna forma de continuidad que se extiende hacia el futuro; o si es la alegría de presenciar a sus propios hijos compartiendo la experiencia del amor mutuo entre padres e hijos; o simplemente alguna conexión personal inmediata y apego a un niño, similar a cómo se sintió cuando nació su propio hijo. De la nada surge una historia de amor inmediata.”

Fuentes: 

Foto de Kampus Production de prexels



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