Empodera tu negocio con un “trabajo fuente”

Uno de los temores que nos invade y hasta puede llegar a congelarnos a la hora de tomar la decisión de independizarnos y formar nuestra propia empresa, es el miedo a abandonar la seguridad de un trabajo que te reporta un sueldo cada quince días y tener que afrontar la posibilidad de que el proyecto que emprendemos no nos reporte los beneficios económicos que esperamos desde un principio.

Cuando decidimos abrir una empresa, debemos estar conscientes de que para que prospere requerirá de mucho trabajo y tiempo. Pero, mientras eso sucede, existen compromisos y responsabilidades que debemos seguir afrontando. Me refiero al pago de servicios, colegios, hipotecas, créditos, entre otros.

En esa “lucha”, muchos recurren a presentar su plan de negocios a inversionistas que impulsen el proyecto, a riesgo de tener que rendirle cuentas. A otros, por su parte, no les importa ir despacio con tal de no tener que justificar nada ante nadie.

Una alternativa que garantice una fuente de ingresos mientras se logra poner en marcha un emprendimiento, es lo que llamo un “trabajo fuente”, y no es más que un empleo que te permitirá preocuparte por el avance de tu negocio y no por la llegada del dinero.

Los “trabajos fuentes” tienes muchas ventajas, pero quiero compartir contigo seis de ellas que te ayudarán cuando quieras abrirte camino con un negocio propio.

  1. Copia lo bueno y descarta lo malo de tu jefe: El denominador común es criticar y rechazar al jefe por las razones que sean. Toma ventaja de tener uno y copia las buenas prácticas gerenciales, desechando las que consideres negativas para en un futuro ser un buen líder en tu empresa.
  2. La presión del tiempo te permitirá organizarte mejor y ser más productivo: Las pocas horas libres que tendrás fuera de tu trabajo te obligarán a distribuir mejor tu tiempo para dedicárselo a tu empresa.
  3. Las buenas conexiones impulsan los negocios: Siempre habrá alguien que te pregunte a qué te dedicas y no sabes si ese alguien podría hacer la diferencia en tu empresa. Mantén siempre buenas relaciones.
  4. Ahorra e invierte en tu negocio: Es probable que esa fuente de ingresos que tengas con tu trabajo te permita ahorrar parte de tu salario para invertirlo en tu negocio y ayudar en su arranque.
  5. Tener un ingreso te permitirá ser más arriesgado a la hora de tomar decisiones para tu negocio: No tener la preocupación del dinero te dará mayor tranquilidad para tomar las decisiones correctas en tu emprendimiento.
  6. Mientras tengas un ingreso económico, tu mayor preocupación será concentrarte en alcanzar la excelencia en tu negocio.

Si tienes un “trabajo fuente”, no desaproveches esa oportunidad. Procura que te sirva para empoderarte y estimularte a la hora de alcanzar tu independencia financiera. No sientas que has fracasado o que has dado un paso atrás, sigue adelante.

 



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