Empoderamiento Emocional

Empoderarse, es un termino que se empezó a utilizar en los años 70 del pasado siglo 20, básicamente en Gerencia, y que proviene del inglés “Empowerment”.

Su significado en español deriva de las palabras potenciar, poder, capacitar y permitir, entre otras. En general implica formar personas que sean responsables de sus propias acciones, que trabajen en equipo y sean piezas importantes en el modelo de liderazgo de la empresa. Se ha estado aplicando, adicionalmente al área política, al área económica, e inclusive al movimiento feminista.

Leyendo sobre este tema, quise plantear algo que se ha definido muy poco, el “Empoderamiento Emocional” EE.

¿Y a que me refiero con Empoderamiento Emocional?

El Empoderamiento Emocional podemos decir que es hacernos dueños de nuestras emociones. Básicamente hacernos responsables de nuestros actos frente a las situaciones que día a día se nos presentan en el ámbito emocional. Tomar el poder de las emociones que tengamos frente a los problemas o situaciones diarias. Se trata de restarle poder a los demás sobre mi estado de ánimo y hacerme consciente y responsable de como acciono frente a las situaciones. Y fíjese que digo “acciono” porque se trata más de tomar una acción frente a las situaciones, y no reaccionar instintivamente ante ellas.

Y este cambio empieza desde nuestro interior, aceptando que puedo cambiar lo que me permito sentir frente a lo que los demás dicen o hacen, y no permitir que el otro controle lo que siento.

Empoderamiento Emocional es tener el poder de estar centrado en mis sentimientos y mis emociones sin permitir que se altere mi estado de ánimo por lo que otra persona diga o haga. Porque cada quien actúa desde sus propias creencias, su historia personal, sus propios miedos, temores o emociones. Y cuando alguien me ataca verbalmente, ser capaz de mantener el control de mis emociones sabiendo que esa persona no tiene el poder sobre mi estado de ánimo a menos que yo misma se lo permita y le de ese poder.

Es fácil llegar a esto? No, no lo es, requiere de mucha práctica, de ir día a día reforzando ese empoderamiento con acciones, más que con reacciones, y si, si es posible lograrlo.

Decido desarrollar el Empoderamiento de mis emociones, un paso a la vez, es posible hacerlo. Saber que existe este poder en mí es el primer paso.

En un próximo artículo seguiré con algunas consideraciones sobre este tema.



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