Empresas familiares inteligentes ¿cómo construirlas?

En el mundo de hoy en donde la velocidad de la información es un reto a asumir por cualquier empresa, comprender el entorno y en donde adaptarse mejora la operación empresarial sólo las empresas inteligentes podrán mantenerse en el tiempo. Una empresa inteligente es aquella capaz de hacer modificaciones claves en sus procesos tanto interna como externamente, en base a los conocimientos ya adquiridos (aprendizaje) y las demandas del entorno en que se desarrolla su negocio.

Una empresa inteligente es una organización dispuesta a aprender, constituida por personas capaces y dispuestas a cambiar, esto quiere decir que para construir una empresa inteligente debemos estar dispuestos a invertir en el desarrollo del talento de nuestro capital humano, quienes son nuestro mayor activo.

Es interesante pensar en empresas inteligentes cuando de empresas familiares se trata porque el liderazgo transformacional no necesariamente guarda relación con el liderazgo heredado por vínculo sanguíneo o estrechamente afectivo. Ahora bien, ¿cómo hacer de una empresa familiar una organización inteligente? A continuación algunos aspectos a considerar:

  1. Diferenciar el liderazgo hereditario del transformacional, este en uno de los grandes retos a asumir por toda empresa familiar porque es una invitación a identificar competencias claves que pudieran estar presente en personas jóvenes sin experiencia importante en el mundo laboral, pero que han crecido en los 90’s y cuentan con una valioso recorrido en el mundo de lo actual. Esto se traduce en confiar en la tecnología y sus ventajas asociadas, sin que esto sea sinónimo de dejar de supervisar cuidadosamente el desempeño de los más jóvenes.
  2. Promover y estar abierto al cambio en los procesos es una invitación a comenzar a hacer las cosas de una manera diferente y romper paradigmas. Lo recomendable es hacer tormentas de ideas periódicamente, darle un espacio a la creatividad en la organización y escuchar atentamente a todos los involucrados. No tiene nada de malo escribir ideas en las paredes si eso pudiera generar ganancias a futuro.
  3. Gestionar las competencias de mayor dominio e identificar las de menor nivel de dominio, esta es una invitación a asignar las responsabilidades y los retos de manera adecuada entre los colaboradores de la organización. Para ello es necesario hacer una radiografía del plan de negocio y generar objetivos en común para así poder ir tras el mismo incentivo.
  4. Evaluar los resultados periódicamente es lo único que podrá garantizarle que va en el camino indicado y corregir el rumbo cuando sea necesario, es fundamental la medición de los avances y resultados para así poder dar incentivos y definir oportunidades de mejora o mayor esfuerzo en todo proceso.
  5. Crear una cultura organizacional en donde contemos con no más de 5 valores claves, para definirlos lo único necesario es revisar la historia familiar, pero ¿por qué 5? Para así poder tener la empresa a mano en cualquier momento.

Espero que esta lista de invitaciones se multiplique en la medida que pueda recibir el aporte de los lectores.



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