En control de la profesión y la reputación

Más allá de ser gerente o empresario, descubrir intereses vocacionales, buscar un trabajo o cumplir objetivos, Gestión de Carrera es responsabilizarse,  con planificación, foco y paciencia,  por la gerencia de un largo camino de vida lleno de retos, aspiraciones, frustraciones, consecuencias y satisfacciones.

Racionalidad e intencionalidad deberían ser las premisas que cada individuo sigue en su día a día laboral, no sólo en lo que se refiere a conducir proyectos, guiar personas o realizar tareas, sino en los grados de conciencia que tiene sobre su propio ser:  ¿Quién soy? ¿Qué hago y por qué me dedico a esto? ¿Qué me gusta y qué no? ¿Cómo soy visto, entendido y respetado? ¿Qué es lo que hago para forjar el curso de la vida que quiero?

Para muchos, hacer carrera es simplemente trabajar. Es estar satisfecho con rutinas profesionales siempre que se mantengan en foco los objetivos de la empresa, y en orden el ritmo de vida personal; y siempre que, llegado el momento, se busque otro buen trabajo que cubra necesidades.

Todo esto es plenamente legítimo. Sin embargo, hay una diferencia entre quienes están complacidos navegando por un río definido, más o menos rocoso, esquivando tropiezos hábilmente, con alguna claridad de adónde llegarán, y aquellos que van por el mismo río, también satisfechos, pero con un sentido puro de propósito y gratificación, visionando un punto de llegada, anticipando cauces alternativos, reconociendo y gerenciando con intencionalidad cada variable esperada o encontrada por sorpresa.

De esto último es de lo que se trata la Gestión de Carrera, de navegar conscientemente el río de la vida profesional; de visionar el futuro y alcanzarlo trazando estrategias.

Gestión de Carrera es el proyecto de vida en el que nos embarcamos desde que comenzamos a preocuparnos por nuestra productividad financiera, intelectual y operacional, definiendo un recorrido en el que muchos factores convergen en forma deliberada:  visión y metas, valores e intereses, creencias motivacionales y limitadoras,  virtudes, competencias técnicas, talentos a desarrollar, oportunidades, la imagen y la reputación que se desean construir, la forma de interactuar con el mundo que nos rodea.

Gerencia o Desarrollo de Carrera es el malabarismo que hacemos con nuestras emociones, cognición y comportamientos, en forma asertiva, para convertirnos en profesionales de reputación controlada, respetando nuestra esencia y principios así como la integridad de terceros; controlando nuestro imagen y la forma como generamos influencia en el entorno social.

¿Qué Hacer?

Encontrar equilibrio.  Buscar calidad en nuestra cotidianidad desarrollando una firme actitud de autoconciencia que nos inspire y nos conduzca a donde sea que queramos estar en 5, 10, 15 años o más.

¿Y cómo?

  • Pensando en grande. Deteniéndonos por un instante. Soñando.  Meditando sobre aquello que haría de nuestro sueño una realidad.  Dándole forma a esos sueños y traduciéndolos en metas realizables.
  • Comprometiéndonos. Buscando algo o alguien que nos inspire.  Haciéndonos responsables de nuestros propios objetivos y encontrando puntos comunes con los objetivos de la empresa o proyecto en el cual trabajamos.
  • Entendiendo quiénes somos como individuos, lo que nos gusta y cómo nos sentimos. Conociendo nuestra identidad. Definiendo cómo queremos ser percibidos y recordados.  Identificando nuestra habilidad para generar retorno, lo que nos destaca y por qué; cuáles son nuestras fortalezas y qué es lo que podemos mejorar para crecer.  Haciendo un diagnóstico de cómo nuestros valores se alinean con nuestro entorno; qué poder y responsabilidad tenemos para crecer dentro de este, desde el punto de vista cultural y operacional.
  • Definiendo lo que realmente deseamos. Trazando un plan de acción para alcanzarlo.
  • Relacionándonos y proyectándonos. Percibiendo, con intencionalidad, el ambiente social que nos rodea.  Incrementando nuestra red de contactos y cultivándola en forma genuina a lo largo de todo el camino.
  • Observándonos a nosotros mismos. Registrando resultados, tanto logros como fracasos, e identificando sentimientos positivos o negativos.  Manteniendo siempre el foco.

Paciencia, tiempo y esfuerzo son necesarios para gerenciar la carrera, para trascender del micro espacio de actividades cotidianas, al terreno estratégico de un plan maestro de largo plazo. Factores emocionales, de desempeño y de interacción social entran en juego.

Sin duda, muchos trabajamos para pagar cuentas. El reto está en hacerlo plenamente conscientes de nuestros propósitos e intereses, con determinación, cultivando motivaciones y sentido de gratificación. Trabajar y vivir con conciencia. Siempre, sea lo que sea que hagamos.

Referencias:

“Career Counseling –Applied Concepts of Life Planning” by Vernon G. Zunker.  6th Edition. 2002.

“Career Management Coaching” The Academies, LLC.  Written materials.  2009.



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