En el amor ¿Estrategias versus espontaneidad, es un dilema?

En el amor ¿Estrategias versus espontaneidad, es un dilema?

Me pregunto hasta qué punto es válido utilizar estrategias en el amor. En cualquier momento por no decir muchos has escuchado el consejo de esa amiga o amigo que te dice lo que mejor que puedes hacer en función de lo que esté pasando en tu relación de pareja, consejos de todo tipo como por ejemplo:

No le escribas, no lo llames

Mándale flores

No le cuentes todo sobre ti

Hazte el interesante, haz que te desee

Y esa es solo una muestra de distintos tipo de de protocolo de conducta a seguir que algunas personas recomiendan para salir airoso en una relación de pareja, y me pregunto ¿de verdad debe responder el amor a estrategias?

Muchas veces podemos molestar o alejar a esa persona que amamos pero la verdad, más que un problema de estrategia suele ser un problema de comunicación. Pareciera que muy fácilmente se forman juicios, o se establecen pensamientos en nuestra mente que pueden no ser los más afortunados, ese tipo de pensamientos cuyo padre es el miedo, que nos sabotean como si tuviéramos que estar preparados por si algo sale mal.

Entonces más que un tema de estrategias es un tema de amor, de creer, de alejar a los fantasmas que nos asustan, y sé que no es fácil, en especial cuando la vida te ha dejado heridas de guerra, y ¿sabes qué? Solo quien se atreve a vivir con pasión puede exhibir esas heridas, que si bien no gustan nos dieron experiencia.

Hay que aceptarlas pero soltar el enganche emocional, en especial ese que bordea el miedo y te hace dudar, ¿por qué llenar tu mente de esos pensamientos? Porque estás programado y desprogramarse es un camino que requiere inteligencia emocional, y esa si es la estrategia. La estrategia del amor hacia ti, el creer que el amor es posible, que no hay clichés ni recurrencia cuando ya no le das cabida en tu vida. ¿No has pensado que esos fantasmas se repiten porque los puedes estar atrayendo?

Desde esa inteligencia emocional, desde el comprender lo que nos viene a la mente, cuidar eso que pensamos, entender que las palabras dichas en momentos de rabia pueden herir profundamente y que en ocasiones es mejor esperar, no forzar situaciones, ir fluyendo, dejar que el tiempo actúe…, entender que por mucho que ames a esa persona no puedes estar controlando su vida 24/7, que al amor requiere de la confianza y del dejar ser porque las asfixia no le viene bien a nadie.

Entender que una conversación profunda con quien amas no sustituirá que la compartas con tus amigas esperando respuestas que estarán marcadas de su experiencia y no la tuya porque cada pareja es un mundo, con una historia propia.

Yo abogo por la espontaneidad que te da el que puedas ver a tu pareja como cómplice, como amigo y no solo como amante, abogo por el dar siempre una oportunidad al amor más allá de los daños pasados, y te invito a que confíes en que mereces esas vivencias maravillosas que sólo quien confía puede experimentar.



Deja tus comentarios aquí: