En el umbral de la Navidad

En esta Navidad, tenemos la oportunidad de crear un rito de celebración sencillo y personal, con un significado más espiritual y esencial, de manera que logremos: fortalecer nuestros valores humanos, conectarnos con el amor y la generosidad para compartir lo mejor de cada uno de nosotros, recuperar la alegría, el entusiasmo y el optimismo necesarios para tener una perspectiva mas positiva de la vida, y ganar la fortaleza y la Fe, que nos permitan mantener la confianza, la objetividad, el valor y la serenidad que necesitemos para afrontar lo inesperado de forma madura, consciente y positiva, cuando se presente en nuestra vida.

Pero, como la mayoría de nuestras expectativas suelen ser mayormente materiales, estas fechas terminan convirtiéndose en una temporada que nos llena de estrés, ajetreo y hasta desilusión, cuando no logramos cumplirlas. Para la mayoría de las personas, la Navidad termina siendo una época de tensión y grandes presiones, porque aunque la esperan con gran ilusión, tienen mucho que  hacer para complacer a toda la gente que quieren y generalmente tienen poco tiempo y dinero.

Evita sentirte abrumado y se bien realista, pues tu Navidad no tiene porque ser como la que aparece en los comerciales de televisión.  Las celebraciones deben adaptarse a nuestros recursos, condiciones y capacidades, de manera que podamos disfrutarlas al máximo.

Para que tus fiestas navideñas sean una época de paz, reunión y felicidad, voy a compartir algunas claves contigo:

  • umbral1Reúne a tu familia o amigos y planea junto con ellos lo que van a hacer la noche de Navidad. Delega y comparte con ellos los pendientes, pongan fechas para decorar, hacer las compras y para preparar las comidas especiales.
  • La Navidad es un tiempo para el disfrute, para compartir, y para estar más tranquilos. Puedes preparar el desayuno en pijama, poner música navideña, conversar con tu pareja o con tus hijos sin afán. Decoren el nacimiento o el arbolito juntos; es el momento especial para compartir tus recuerdos más preciados, y rescatar el verdadero significado de la Navidad.
  • Comparte con tus familiares o amigos un momento de reflexión, oración o meditación, para aquietar la mente, serenar las emociones y abrir el corazón al significado espiritual que también tiene esta celebración. Rescata algunas de las tradiciones familiares que fortalecieron tu fe.
  • En lugar de conectarte a la tristeza o la nostalgia, llénate de alegría y sal a suavizar la vida de los demás.  Una sonrisa, una frase amable y de reconocimiento, un gesto de solidaridad, compartir una comida caliente con un desconocido que se encuentre necesitado… Puede ser una oportunidad de hacer algo bueno y desinteresado por los demás.
  • Es el momento oportuno para hacer una lista con los nombres, teléfonos y correos de todas las personas que recuerdas porque te hicieron algún bien, sin importar cuánto tiempo haya trascurrido desde la última vez que tuviste algún contacto con ellos. Llámalas o escríbeles y sorpréndelas con un mensaje de gratitud y cariño guardado en el tiempo.
  • Puedes convertirte en un elemento conciliador en tu espacio familiar, en el trabajo, en tu círculo social o en tu comunidad, para propiciar la paz, el entendimiento, el acercamiento y la convivencia entre todos, especialmente entre aquellos que se hayan distanciado por alguna diferencia.
  • umbral2Quiero inspirarte para que te acerques a un desconocido con la intención de suavizar su situación en esta época, con una sonrisa, unas palabras amables, un regalo, una comida caliente, la ayuda desinteresada o simplemente un poco de compañía… cualquiera de estas puede ser suficiente para devolverle la esperanza.
  • No permitas que el consumismo te lleve a confundir el verdadero valor de un obsequio, haciéndote creer que mientras mas costoso sea, mejor recibido será. Lo mejor que puedes dar a otros: es tu cariño, tu honestidad, tu compañía, tu talento, algo hecho por ti de manera especial, tu atención, tu solidaridad, tu amistad, y sin ningún interés. ¡No pierdas la oportunidad de hacerlo!!

En estas fechas tan especiales, recordemos mantener presente el verdadero significado de La Navidad. Tiempo para la reflexión, para la reunión y el reencuentro con los amigos y familiares. Tiempo para reconciliarnos con nosotros mismos y con la vida; para perdonar, dejar de sufrir y pasar la página. Tiempo para compartir con aquellos que tienen menos que nosotros; para actuar con  solidaridad y compasión. Tiempo para conectarnos a la Presencia de La Divinidad y ser un instrumento de paz y amor. Esta Navidad tenemos la posibilidad de cambiar nuestro estilo de vida, para darle un giro sensible a nuestra sociedad. ¡Vamos a ponernos en acción!

¡Feliz Navidad y un Año Nuevo lleno de Paz y Prosperidad para ti y para todos los tuyos!

 



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