En la espiral del yo

Nuestra mente inconsciente está programada desde la infancia hasta el momento presente registrando, como en un disco duro, cada juicio y cada acción marcándonos de manera positiva o negativa: amor u odio, voluntad o miedo, felicidad o tristeza, placer o malestar, comprensión o herida, construyendo tus ¨patrones de creencias¨ y a su vez, tu fundamento esencial. Estas experiencias, al ser producto de nuestro fundamento esencial sin tamizar, y por correspondencia, se repiten una y otra vez de manera mecánica, desde nuestro inconsciente… Una y otra vez, con ciertas variantes en forma y contexto pero nutridas con la misma esencia anclando en nosotros una energía poderosísima llamada verdad absoluta y que se graba en el supra – consciente de dos maneras: como trauma o como aprendizaje, nutriendo y construyendo nuestro espíritu. Si vivimos desde las heridas produciremos experiencias de sufrimiento y dolor creando traumas; si vivimos desde el entendimiento crearemos aprendizaje, y con él, las transformaciones y los cambios. Las experiencias que se repiten a lo largo de nuestra historia personal nos advierten que algo está pasando. Busquemos en nuestro pasado las claves para recuperar nuestro presente. Presta atención a alguna situación recurrente que te produce frustración y dolor. Las heridas realmente perniciosas son aquellas que no conocemos su existencia, aquellas que viven ocultas en nuestro sub-consciente y que se originaron en la infancia. Resulta comprensible que no deseemos recordar un pasado doloroso, y que no nos guste bucear en nuestro lado oscuro, ni analizar nuestros temores y aspectos del ser negativos, especialmente para aquellas personas que creen que es imposible lograr un verdadero cambio. Así que, ¿Qué sentido tiene abrir viejas heridas? Lo que no vemos es que las heridas no han dejado de sangrar porque nunca cicatrizaron, originando un daño emocional tremendo. Tampoco se trata de jorungar heridas. No temas: hurgar toda la historia personal extrayendo dolor es inútil e innecesario; se trata de encontrar desahogo y liberación. Así que, SI es necesario echar un vistazo, detectar el origen-causa-raíz de la herida y afrontarla de una vez, con todo y para siempre. Es mucho mejor que seguir cargando con ellas toda la vida. Es un equipaje muy pesado y costoso. Responde honestamente:

  • ¿Quieres realmente sanar, avanzar, lograr… o crees que con olvidar y mantener una actitud positiva es suficiente?
  • ¿Temes que sanar y cambiar perturbará tu vida, en vez de sentirlo como una aventura y una gran oportunidad?
  • ¿Obtienes algún beneficio ulterior usando tu herida?

Nadie te va a decir que librarse de las cargas emocionales y llevar a cabo los cambios es tarea fácil. Realmente es un esfuerzo enorme, requiere coraje, muchísima energía y ante todo: fuerza de voluntad. No desfallezcas, cuando agotado, pienses que no vas a sanar. Los procesos llevan su tiempo y es gradual. Lo lograrás en una constante Espiral del YO.



Deja tus comentarios aquí: