En Navidad brilla como una estrella

La luz es el símbolo de tu esencia espiritual. Las poderosas estrellas que brillan en lo alto del firmamento reflejan tu profundidad, belleza e inmensidad interna. Cuando las observas te alegran porque en ellas reside el recuerdo del luminoso tesoro que vive en tu interior.

La época de la Navidad te brinda la oportunidad de reconectar con esa esencia espiritual, es un perfecto momento para abrir la compuerta de tu mente hacia tu realidad infinita y recibir la lluvia de regalos que la Fuente Creadora tiene para ti.

El amor y la abundancia son tu estado natural interno. La Navidad es un llamado a compartir los tesoros que has encontrado en ti y darlos con verdadero amor y felicidad. Para dar desde un corazón puro debes conectar con tu Guía Interior y aclarar el propósito o la intención que tienes con cada acto de dar.

Cuando estás sintonizado con el estado de amor, cada acto de dar se convierte en un acto dichoso, en una oportunidad de extender tu luz donde envuelves a todos con tu alegría y amor. Las ofrendas que das de esta manera, más allá de lo mucho o poco que valgan, bien sean de carácter tangible o intangible, se convierten en poderosos símbolos que transportan tu luz y que resuenan en el interior de los demás alegrándoles su corazón.

Si logras vivir el acto de dar con amor incondicional, podrás también experimentar el acto de recibir de la misma manera. Cuando tus actos de dar y recibir se experimentan con alegría, sin juicios o apegos, la energía de dar y recibir se funde en un círculo de felicidad continuo y creas en ti un fluir tan poderoso que despiertas tus cualidades divinas, tu propósito de vida y la memoria de UNIDAD.

Brillar con tu luz interna te permite recordar que eres UNO con todo.

El Espíritu de la Navidad te devuelve la inocencia, autenticidad y alegría de tu Niño Dios Interior. Recuerdas que en cada ser brilla la luz del amor y así todo lo que experimentas desde una conciencia de felicidad te ilumina, se multiplica y se manifiesta en tu vida como una bendición.

En esta época elige el amor. Encuentra lo verdadero en ti y no busques completarte con lo externo. Sin amor en tu corazón, todos los símbolos de la Navidad estarán vacíos y tus regalos serán pobres ofrendas. Suelta lo que opaca tu brillo y comienza a construir el camino iluminado que tanto mereces.

Esta Navidad toma un tiempo para recordar que los más grandiosos regalos viven dentro de ti. Y así, todo lo que envíes o recibas de la vida vívelo como una experiencia de unidad. Permite a tu Guía Interior interpretar el propósito de las cosas para que puedas verlas desde el amor, la paz y la felicidad de tu corazón.

Es tiempo de encender tu luz interior. Deja que ella resplandezca y se refleje donde quiera que estés.

¡Tu mejor regalo de Navidad es brillar como la estrella de luz que eres!

En esta Navidad ilumina todo a tu paso y da todo tu amor.

DESDE MI SER LES DESEO A TODOS,

¡MUY FELICES FIESTAS Y UNA RADIANTE NAVIDAD!



Deja tus comentarios aquí: