Energía, salud e identidad

Energía, salud e identidad

Los cuerpos vivientes irradian calor y energía. Esta energía es la fuerza vital y ha sido denominada con tantos nombres como civilizaciones humanas han existido.

Para los chinos es el chi, para los hindúes el prana, para los egipcios ka, orgón o energía vital, según Wilhem Reich es la misma energía con diferentes nombres. Todo es energía y su fórmula según Einstein es E=mc2, donde E=Energía, m=masa, c2=la velocidad de la luz al cuadrado, resumen: energía=masa, masa=energía, la diferencia es la velocidad de los átomos.

Te pido que hagas el ajuste en el enfoque a fin de lograr avances exponenciales. Cambia los lentes habituales de la física newtoniana que plantea que el movimiento de los átomos genera calor, y ponte los de la física cuántica que propone que el movimiento de los átomos es calor.

Esto quiere decir que cuando enfermamos o cuando estamos sanos, estamos vibrando desde la salud o desde la enfermedad o desde la prosperidad si fuera el caso, no vibramos para lograr un estado vibramos desde ese estado y creamos la realidad.

Cambiar el elemento causal por el de identidad, en lo que a energía respecta, nos permite redimensionar el alcance de nuestras acciones y tomar en cuenta que, en cada proceso, lo que estamos haciendo son ajustes de vibración y de frecuencia, transformando nuestra energía y nuestro entorno con ello.

Todo es energía, vibración, movimiento, calor, luz, color, sonido; entonces, para lograr la curación la mejor vía es el amor, pues es la vibración que tiene mayor frecuencia, ergo, el amor cura. Aunque suene a lugar común, una persona que ama y se siente amada es una persona sana, radiante y feliz.

Entonces, lo que hagamos con amor y desde el amor generará bienestar para nosotros y para aquellos alrededor nuestro invariablemente.

Foto creado por fwstudio – www.freepik.es



Deja tus comentarios aquí: