Enseña con tu ejemplo

Mi pequeña ha crecido, llegó a lo que llaman niñez intermedia, lo que ha implicado muchos cambios en su vida.

Mi princesa se siente muy grande, aunque sabemos en casa que sigue siendo nuestra chiquita, ya se viste sola, se amarra los zapatos, anda bicicleta, su carro de baterías, monopatín, patines y todo lo que tenga ruedas (Excepto nuestro auto).

Ella se siente independiente, antes era un castigo enviarla sola a su cuarto, ahora lo hace espontáneamente para tener sus momentos a solas, o para jugar con su mejor amiga (Ella no sabe que la vemos por la ventana).

Ahora se siente con mayor seguridad, no solo con sus amigos, en la escuela, sino con el manejo de sus emociones, expresa libremente sus emociones como alegrías y tristezas, inclusive ya tiene pensamientos sobre su futuro y el nuestro como familia.

Aprende rápidamente, ha sentido curiosidad no solo por aprender inglés, también quiere aprender italiano, además por saber quién creo todas las cosas, lo que le ha acercado más a Dios. Para ella toda cosa tiene su causa, pero además, tiene su fin y utilidad. Al porqué, añade el para qué y todo el día está preguntando, por lo que he tenido que armarme de paciencia para responder todas sus múltiples, constantes y repetitivas preguntas.

Recordando la película La Vida es Bella de Roberto Benigni, me he ideado enseñarle en medio de la crisis a través de juegos, siendo ahora el juego su ocupación preferida y ocupa un papel determinante, permitiéndole descubrirse a sí misma y al mundo que le rodea.

No soy un padre perfecto, me gusta mucho leer y aprender haciendo, ella ha sido mi prototipo de una hija bendecida, y estoy seguro que aún con mis fallas, se ha hecho un buen trabajo hasta el momento, por lo cual te dejo algunos consejos sobre Educación Positiva para enseñar a tu [email protected];

  • Demuestra afecto diariamente y reconoce sus logros.
  • Ayúdales a desarrollar el sentido de la responsabilidad; una buena idea es pedirles ayuda con las tareas del hogar, en casa mi hija es la que pone la mesa.
  • Habla con tu hijo sobre la escuela, los amigos y las cosas que desearía hacer en el futuro.
  • Habla con tu hijo sobre el respeto hacia los demás. Dale ánimo para ayudar a las personas necesitadas.
  • Ayúdele a establecer metas alcanzables; de esta manera, aprenderá a sentirse orgulloso de sus logros, y a depender menos de la aprobación y el reconocimiento de los demás.
  • Enséñele a ser paciente; por ejemplo, a esperar su turno y a terminar una tarea antes de ir a jugar. Anímelo a que piense en las posibles consecuencias antes de hacer algo.
  • Ponga reglas claras y respételas; por ejemplo, establezca por cuánto tiempo puede ver la televisión y a qué hora tiene que acostarse. Sea claro acerca de los comportamientos que son aceptables y los que no lo son.
  • Hagan cosas divertidas en familia, como participar en juegos, leer y asistir a eventos en la comunidad.
  • Involúcrese en la escuela de su hijo. Reúnase con los maestros y el personal escolar para entender sus objetivos de aprendizaje y saber cómo trabajar juntos para ayudar a su hijo a lograr dichos objetivos.
  • Continúe leyéndole a su hijo. A medida que su hijo vaya aprendiendo a leer, túrnense en la lectura.
  • Utilice la disciplina para guiarlo y protegerlo, en lugar de usar castigos que lo hagan sentirse mal consigo mismo. En vez de analizar lo que nodebe hacer, explíquele lo que sí debe
  • Felicite a su hijo por su buen comportamiento. Es mejor centrarse más en elogiar las cosas positivas que hace su hijo (“te esforzaste mucho en resolver esto”) que en las características que no puede cambiar (“eres inteligente”).
  • Ayude a su hijo a enfrentar nuevos retos. Anímelo a resolver por sí solo sus problemas, como los desacuerdos con otros niños.
  • Motive a su hijo, tanto en la escuela como en la comunidad, a que participe en actividades de grupo como algún deporte, o a que aproveche las oportunidades de realizar trabajo voluntario.
  • Supervise a su hijo cuando esté realizando actividades peligrosas, como trepar.
  • Hable con su hijo sobre cómo pedir ayuda cuando la necesite.
  • Asegúrese de que su niño realice por lo menos una hora de actividad física al día.
  • Limite el tiempo que su hijo pasa frente a pantallas a no más de 1 o 2 horas al día de programas adecuados, ya sea en casa, en la escuela o en los centros para cuidado después de la escuela.
  • Practique hábitos de alimentación saludables y actividad física desde edades tempranas. Aliente a su hijo a que participe activamente en juegos, y dé el ejemplo comiendo alimentos saludables durante las comidas en familia y al llevar un estilo de vida activo.

Con una educación positiva adecuada tu [email protected] puede convertirse en un ser humano maravilloso. Juntos podemos transformar el mundo

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Tu amigo, @norbeyrodriguez

www.doctorfamilia.com.ve



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