Ensoñación excesiva ¿Escapar de la realidad?

Ensoñación excesiva ¿Escapar de la realidad?
“A veces, la realidad es solo dolor, y para huir de ese dolor, la mente tiene que abandonar la realidad” Patrick Rothfuss

¿Cuánto tiempo le dedicas a las fantasías?

Todos tenemos fantasías, damos rienda suelta a nuestra imaginación, creamos escenarios deseables, esos que soñamos pero no hemos alcanzado y muchas veces creemos no poder alcanzar pero en nuestra mente no hay límites, es decir, son posibles en nuestro mundo creado, pero, como todos los extremos, cuando estas fantasías comienzan a dominar nuestro pensamiento pasamos entonces la línea de las fantasías usuales y podemos pasar a un estado de ensoñación excesiva. Hay entonces ensoñaciones habituales y ensoñaciones excesivas, es una cuestión de grados o de equilibrio, ya sabes, todo en exceso es nocivo.

La Ensoñación Excesiva, también llamada Ensoñación Inadaptada o Fantasía Compulsiva, fue acuñado con el término inglés Maladaptative Daydreaming por el psicólogo israelí Eli Somer en 2002 y posteriormente descrito en 2009 por Cynthia Schupak y Jesse Rosenthal. Se define como: “actividad fantasiosa extensiva que reemplaza la interacción humana y/o interfiere en la funcionalidad interpersonal, académica o vocacional” (Sommer, 2015).

 En este sentido, la ensoñación excesiva se caracteriza por la dependencia psicológica manifestada en la compulsión de abstraerse en fantasías de manera compulsiva. Como tal resulta difícil de controlar. En ocasiones puede durar horas y en otras incluso días, lo que finalmente afecta las responsabilidades cotidianas de la persona. De esta manera las personas encuentran en su imaginación un refugio que los lleva a vivir en ese mundo real mucho más que su propia realidad.

Se considera un posible trastorno cuando la ensoñación dura más de la mitad del tiempo que pasa despierta una persona, llegando a convertirse en una adicción.

Muchas personas mantienen en secreto esta conducta y, gran parte de ellos sueñan despiertos para evadirse de traumas sufridos en el pasado, por baja autoestima o por insatisfacción ante su vida.

Esta conducta puede afectar la calidad de vida de quien la padece y suele afectar enormemente las interacciones sociales.

Características de la ensoñación excesiva:

  • Abstracción intensa en fantasías de la mente.
  • Desarrollo de rituales que facilitan la ensoñación como escucha música o caminar.
  • Manejo de altos niveles de angustia con respecto a su realidad y usan la ensoñación para calmarse.
  • Se afectan las actividades cotidianas y en muchas ocasiones hasta los hábitos del sueño.
  • Desarrollo de diálogos y emociones durante la ensoñación.
  • Generación de adicción y conductas compulsivas.

¿Cuáles son los primeros pasos para reducir la ensoñación excesiva?

Tomar conciencia de las consecuencias de esta fantasía excesiva

La realidad probablemente no llegue a igualar las fantasías que se desarrollan lo que complica más en enfrentar los desafíos diarios y agrava los problemas personales produciendo además bloqueos, inseguridades y rechazo hacia la vida.

Entender el por qué lo hacemos

No es lo mismo usarla como vía de escape de los problemas del día a día a que hacerlo para distraerse o huir de traumas vividos. Posiblemente, ésta sea la parte más complicada de llevar a cabo sin ayuda de un profesional.

Se trata entonces de resolver los conflictos que tienes en el mundo real porque son esos conflictos los que te están haciendo huir de la realidad y en este caso es muy conveniente contar con el apoyo de asistencia psicológica.

Identificar los factores detonadores

Identifica esas músicas, películas, temas  que hacen que se dispare y trabaja para ir reduciendo los tiempos que pasan por ejemplo 10 minutos pudiendo usar elementos que pongan un alto como una  alarma.

Realizar otras actividades orientadas a mejorar hábitos de vida

Se trata de canalizar la propia creatividad como vía para  regular las emociones, buscar nuevas actividades que resulten entretenidas, considerar la actividad física como forma de drenar energías y buscar apoyo emocional te ayudará a mejorar tu estado anímico y focalizarte en las situaciones del día a día.

Escuchar a los demás

El ensimismamiento te lleva a escucharte solo a ti mismo, escuchar a otros nos conecta con el afuera, con la realidad. Escucha a los que te aman y te dicen que pasas mucho tiempo “en la luna”, tómate como un alerta para que pongas manos a la obra para reconectarte con la realidad.

Para finalizar tenemos que la ensoñación es excesiva cuando te haces adicto a esos mundo virtuales, mundos donde no hay frustración porque los manejas a tu antojo, no hay aburrimiento porque consigues estímulos que inventas, no hay críticas o desacuerdos contigo (lo que no pasa en la vida real) y desde allí viene la adicción, justo porque en la vida real suele ser muy diferente; esto puede “aliviar” mientras dure tus dolores, inseguridades, conflictos internos pero te separa de la realidad, te quiebra y dentro de esto te pierdes del milagro de la vida. Toma en cuenta que lo que te ocurre en la realidad es más intenso y verdadero y jamás podrá ser sustituido por la irrealidad de tus fantasías. Sueña, crea, pero no por ello te pierdas de esta poderosa aventura llamada vida.

Imagen de nguyen nghia en Pixabay 



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